Redacción, Bilbao.- Del 1 al 3 por ciento de la población adulta padece el Síndrome de Sjögren, lo que la convierte en la segunda enfermedad reumatológica autoinmune más frecuente tras la artritis reumatoide. Dicho síndrome predomina en mujeres mayores de 40 años, llegando a afectar a nueve mujeres por cada hombre. No obstante, a pesar de su prevalencia, y según han indicado los expertos reunidos en el XXIX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Reumatología (SER) que está teniendo lugar en Bilbao este síndrome tarda en diagnosticarse de 8 a 10 años, debido, en parte, "a la falta de información sobre la enfermedad, la asociación de los síntomas a otras enfermedades y al desconocimiento de éstos por parte de los pacientes, que no le dan importancia a los síntomas que aparecen en su inicio".

No obstante y según ha señalado el doctor José Rosas, perteneciente al Servicio de Reumatología del Hospital Marina Baja de la localidad alicantina de Villajoyosa, uno de los participantes en la mesa redonda que, con la colaboración de Novartis, se ha desarrollado sobre esta enfermedad y a pesar de su diagnóstico tardío "es muy importante y tratar cuanto antes la enfermedad no sólo para mejorar la calidad de vida de los pacientes, sino también para prevenir y/o alertar la aparición de complicaciones más graves y la existencia de otras patologías".

En este sentido según ha explicado este especialista "esta enfermedad provoca principalmente síntomas de sequedad en los ojos y boca, y también puede afectar a glándulas de otras partes del cuerpo, causando sequedad vaginal, nasal o en la piel así como dolores articulares o artralgias e inflamación de las articulaciones". Con menor frecuencia, esta enfermedad puede ocasionar vasculitis, afectar al aparato digestivo y otros órganos como el riñón y los pulmones y provocar algunos tipos de linfomas.

Durante esta puesta en común que ha dirigido el vicepresidente de la SER, el doctor Juan Mulero Mendoza, se ha analizado esta enfermedad crónica desde un punto de vista multidisciplinar, para lo cual han participad además de reumatólogos, expertos en Oftalmología y Estomatología. Según el doctor Rosas, "además del empeoramiento de la calidad de vida a causa de la sequedad oral y visual, que les obliga a utilizar de forma constante saliva y lágrimas artificiales, el Síndrome de Sjögren provoca un aumento de las infecciones en ojos y boca y de las caries dentales hasta el punto de causar la pérdida de gran número de piezas dentarias así como una gran dificultad para tragar y digerir los alimentos".

"Debido a ello, ha añadido este experto, "muchos pacientes tienen gran dificultad para llevar a cabo actividades como hablar en lugares secos y con aire acondicionado, comer, trabajar con un ordenador, y en el caso de las mujeres tener relaciones sexuales a consecuencia de la sequedad vaginal, etc., influyendo en su vida laboral, social y personal".

Por otra parte, mientras que el síndrome de Sjögren primario se presenta aislado, también puede aparecer en una forma secundaria asociada a otras enfermedades como la artritis reumatoide o la fibromialgia. En cuanto a su tratamiento, este experto afirma que "aunque no existe una terapia curativa se cuenta en la actualidad con productos paliativos que sustituyen de forma artificial las lágrimas y la saliva, al mismo tiempo que protegen los ojos y la boca."