E.P, Madrid.- El 11 por ciento de los españoles asegura sufrir dolor crónico, aunque es la prevalencia más baja de Europa, cuyo promedio se sitúa en el 19 por ciento, según los resultados de la encuesta "Pain in Europe" sobre este tipo de dolor, que cursa con una duración mayor a los seis meses y con una intensidad entre moderada y severa, y que ha sido presentada por la Sociedad Española de Dolor (SED), en el marco de la "Semana Europea del Dolor".

Esta investigación ha abarcado un total de 46.000 entrevistas a pacientes de 16 países europeos, concluye que en España la incidencia del dolor crónico es menor, aunque sin embargo, la media de duración supera en dos años a la europea, que está situada en 7 años. Por el contrario, Italia y Polonia son los países con una mayor prevalencia de este tipo de dolor. En este sentido, el presidente de la SED y jefe clínico de la Unidad de Dolor del Hospital Carlos Haya de Málaga, el doctor Manuel Rodríguez aseguró, sin embargo que "la experiencia indica que el dolor crónico afecta a más del 11 por ciento de los españoles, pero parece mayor la aceptación del mismo que en otros países".

Según los resultados de la encuesta, el dolor crónico se manifiesta en adultos con una media de 51 años, sin diferencias entre hombres y mujeres y la causa más frecuente suele ser la artritis o artrosis, seguida de la hernia.

Asimismo, el 61 por ciento de los pacientes afirma que el dolor es constante y el 35 por ciento sufre el dolor cada día y lo califica como "insufrible".

Los resultados de la encuesta, según Rodríguez, demuestran "claramente" el déficit en la asitencia de estos pacientes con dolor crónico, ya que únicamente el 27 por ciento de los enfermos llegan al especialista. Actualmente, en España hay 94 Unidades específicas de Dolor, pero la mitad de ellas no tienen capacidad para atender a la demanda y sólo 11 son multidisciplinarias, según el presidente de la SED. Las administraciones sanitarias deberían trabajar para favorecer un incremento de estas unidades y trabajar en fomentar mayor formación e información, ha concluido Rodríguez .

ç El dolor, como origen de depresión

Por su parte, el secretario de la SED y jefe del Servicio de Anestesiología del Hospital Arquitecto Marcide de Ferrol destacado las graves consecuencias que genera el dolor crónico en la calidad de vida de las personas que lo sufren.

Así, uno de cada cinco pacientes manifiesta haber tenido que dejar el trabajo por culpa del dolor, y el promedio de días laborales perdidos es de 15 por año.

El 29 por ciento de los encuestados padece depresión a consecuencia del dolor que sufre, siendo España el país con la mayor prevalencia en este sentido. mientras que Dinamarca es el menor de los países , con sólo un 11 por ciento de depresiones que tienen su origen en el dolor crónico. Además, el 40 por ciento de los pacientes encuestados reconoce su incapacidad para desarrollar actividades cotidianas y uno de cada seis asegura que en ocasiones "su dolor es tan horrible que preferiría morir".

Menor consumo de opiáceos en España

Según el citado estudio, el 73 por ciento de los pacientes están siendo tratados en su mayor parte por el médico de Atención Primaria, y el 65 por ciento siguen un tratamiento farmacológico. No obstante, más de la mitad de los enfermos considera que su medicación, a veces, "es inadecuada". En concreto, el 44 por ciento estima que su médico está más preocupado por su enfermedad que por el tratamiento del dolor.

"El alto consumo de antiinflamatorios, en un 49 por ciento, y la escasa utilización de los opiáceos, a pesar de la intensidad del dolor, refleja que en España hay mucho que mejorar en la aproximación al dolor", según Rodríguez. "Parece que existe una opiofobia muy extendida a nivel médico, por la falta de formación adecuada, y a nivel de la sociedad, por la falta de información", explicó Camacho. No es cierto, que los opiáceos generen un problema de adicción, a diferencia de lo que se piensa, y hay estudios científicos que lo avalan, explicó el citado experto.