L.G., Madrid.-La intención del Ministerio de Administraciones Públicas de prejubilar a los funcionarios a partir de los 58 años, medida que podría afectar, posiblemente a partir de 2007, a unas 25.000 personas de la Administración General del Estado (AGE), también puede tener repercusiones en el ámbito sanitario. Según Ángel Pizarro, presidente de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), en torno a 3.000 profesionales del sector sanitario podrían recibir su sueldo de la AGE, entre las que se incluirían los trabajadores del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (antiguo Insalud), los del Centro Nacional de Dosimetría, con sede en Valencia, la Organización Nacional de Trasplantes y el Instituto de Salud Carlos III.

Los sindicatos sectoriales han criticado el hecho de que se hayan conocido aspectos del plan "por la prensa". En opinión, de Pizarro, "de momento, esto es un globo sonda para ver cómo se reacciona". El presidente de CESM ha señalado a EL MEDICO INTERACTIVO que una prejubilación de los médicos habría que replanteársela "desde el momento en que la vida laboral de los profesionales es corta, de unos 30 años, por lo que la cotización no sería suficiente para cobrar la pensión máxima a la que se tenga derecho".

Por su parte Julio Remón, asesor jurídico del Sindicato de Metges de Cataluña, ha criticado también la nula información procedente del Ministerio sobre este plan. Remón matizó que actualmente la posibilidad de jubilación anticipada en el ámbito sanitario corresponde a las comunidades autónomas, tal y como recoge el Estatuto Marco, "y son éstas las que lo tienen que poner en marcha, aunque ninguna lo ha hecho".

Además de coincidir con Pizarro sobre la corta vida laboral de los médicos, algo que no invita a prejubilarse, el asesor jurídico puso de relieve que la pretensión de sacar del mercado laboral a los médicos antes de tiempo "casa muy mal con la ausencia de especialistas que hay en la Sanidad española en determinadas áreas, como Cardiología, Radiología o Pediatría". "Han tasado mal las necesidades y faltan médicos", señala.

Amortización pura y dura

También desde la Federación Estatal de Sanidad de Comisiones Obreras se han mostrado críticos con el anuncio ministerial". En opinión de su secretario de Acción Sindical, Cristóbal Gil, lejos de suponer un rejuvenecimiento de la administración, la propuesta que se ha hecho "es una amortización pura y dura de puestos de trabajo, que no van a ser sustituidos".

"Los recursos humanos corresponden a las comunidades autónomas, pero también es verdad que el Ministerio puede dictar normas básicas que afecten a aquellas". Comenta. Gil que ha recibido, desde el lunes que se hizo el anuncio, "muchas llamadas de médicos y de delegados preocupados" por las posibles consecuencias que pudiera entrañar la puesta en marcha de la prejubilación.