Uno de los problemas de la crisis sanitaria es que, pese a haber apostado por la investigación, las decisiones políticas siguen sin basarse en criterios científicos. O, al menos, no se cuenta con los expertos para la toma de las mismas. Es por ello que 55 sociedades científicas nacionales han publicado un documento dirigido a los políticos bajo el título ‘En salud, ustedes mandan, pero no saben’.

Estas sociedades representan a más de 170.000 profesionales sanitarios y el documento se viene trabajando de forma conjunta desde la celebración del I Congreso Nacional COVID-19. La principal idea del mismo es que se precisa una respuesta coordinada, equitativa y basada exclusivamente en criterios científicos claros, comunes y transparentes. Los criterios científicos deben definir normas generales de prevención. También el manejo de los pacientes afectados, estrategias de rastreo de los contactos y la gestión de los centros socio-sanitarios, según las firmantes.

Más criterios científicos y menos burocracia

Las sociedades científicas también exigen a los políticos frenar “tanta discusión”. Especialmente, aluden a la lentitud burocrática en resolver temas legales, técnicos y administrativos. Este exceso de burocracia “solo consigue agravar las soluciones”.

De esta forma, ven necesario establecer un protocolo nacional que, sin perjuicio de actuaciones territoriales diferenciadas, establezca bases comunes basadas en criterios científicos. Todo ello sin la menor interferencia ni presión política. “Deben garantizar el principio de igualdad de todos los españoles en las estrategias preventivas y los recursos sanitarios”.

Para poder aplicar propuestas de mejora, se pide “a la mayor brevedad posible”, un encuentro nacional. El objetivo del mismo sería abordar el papel que pueden jugar los profesionales sanitarios en la gestión de la pandemia de la COVID-19.

“Hoy, la atención a la salud exige flexibilidad y actualización en el manejo de los recursos sanitarios”, recoge el documento.  Tampoco olvida mencionar la necesidad de un verdadero compromiso de incrementar los recursos para investigación. Según el documento, estos siguen siendo muy inferiores a los de los países de nuestro entorno.