La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) denuncia que cerca de 600.000 niños, niñas y adolescentes carecen de pediatra asignado. Tampoco de ningún otro médico. El dato se ha hecho público en la presentación de su 18º Congreso, en el que se dan cita más de 700 profesionales en Madrid.

Los datos sobre la falta de pediatras se han obtenido de una encuesta realizada a los vocales autonómicos y sociedades federadas de AEPap. Estos han aportado datos sobre sus respectivas Comunidades Autónomas. El resultado: hay al menos 595 plazas de asistencia infantil vacías. Es decir, sin ningún profesional médico -pediatra o de otra especialidad- que quiera trabajar en ese destino.

Estos datos se aplican a una población total de 7,18 millones de menores de 15 años en España, al aplicar los porcentajes de plazas vacantes facilitadas por las asociaciones autonómicas de la AEPap, la cifra de niños no atendidos por ningún médico es de 595.592.

“En los últimos dos años hemos hecho un gran esfuerzo, hemos colaborado con las autoridades sanitarias para seguir atendiendo a los pacientes, mantener coberturas de vacunación y también dar información rigurosa a las familias, con las que hemos sido puente, pero es necesario tomar medidas ya para evitar el colapso”. Así ha resumido la situación actual de la especialidad la Dra. Concepción Sánchez Pina, presidenta de AEPap. De esta forma, calculan que en la actualidad faltan alrededor de 1.300 pediatras en los centros de salud.

Autonomías sin pediatra

Por CC. AA, la situación es peor en algunas como Madrid, con un 20 por ciento de plazas de pediatría vacantes; Navarra, con un 16 por ciento, y Andalucía y Cataluña, con un 10 por ciento de plazas vacantes cada una.

Cataluña, Madrid y Andalucía son las tres autonomías más pobladas, con lo que el problema es mayor: hay más de 100.000 niños sin pediatra en cada una, más de 200.000 en el caso de Madrid. Otras CC. AA, como Baleares y Castilla-La Mancha, tienen un alto porcentaje de plazas de Pediatría cubiertas por profesionales no especialistas. También la asistencia por enfermería es incompleta. En algunas CC. AA, como Andalucía, los menores no cuentan con enfermería con dedicación exclusiva a la infancia.

Entre las consecuencias de estos menores sin pediatra, los especialistas señalan que las coberturas de vacunación no son óptimas y se pone en riesgo la salud física y mental de los niños. Y una pérdida de salud de la población infantojuvenil sería más devastadora que la pandemia.