La jornada ‘Compartiendo prácticas seguras en el Sistema Nacional de Salud’, celebradas en el Ministerio  de Sanidad con motivo de la conmemoración del Día Mundial de la Seguridad del Paciente, ha servido a la ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, para reafirmar su compromiso con la seguridad del paciente.

Durante el encuentro, Carcedo ha insistido en que “debemos impulsar políticas de calidad que garanticen la seguridad de la atención sanitaria porque sin seguridad no hay calidad”. En esta línea, ha recordado que desde el año 2005 el Ministerio de Sanidad desarrolla la Estrategia de Seguridad del Paciente en colaboración con las administraciones autonómicas, las sociedades científicas y las asociaciones de pacientes.

Esta estrategia aborda todos los niveles sanitarios, y no solo el ámbito hospitalario, que suele ser siempre el más citado. De hecho, tal y como se explicaba en este foro, en España, la frecuencia de efectos adversos e incidentes con daño  en Atención Primaria está en torno al 1,2 por ciento. Si bien María Luisa Carcedo,  ha señalado que se trata de “unas cifras bajas”, teniendo en cuenta que en otros países estos incidentes adversos afectan a 4 de cada 10 pacientes, lo cierto es que hay margen de mejora. No obstante, 7 de cada 10 eventos adversos registrados en el Estudio sobre la seguridad de los pacientes en atención primaria de salud (APEAS) se consideran evitables.

Asimismo, otro de los  problemas en torno a la estrategia es que, según Carcedo, “todavía existe gran variabilidad en la implementación de estos proyectos en función de las comunidades autónomas”, es decir, “en función del nivel de implicación de los responsables de los centros, los resultados pueden ser más o menos intensos”, por lo que es necesaria una mayor cohesión “para que estas diferencias no se produzcan”.

Diversos proyectos

En cuanto a cuáles son los proyectos más destacados en materia de seguridad del paciente, Carcedo ha recordado acciones preventivas como las recomendaciones de la higiene de manos, que se vienen desarrollando con las comunidades autónomas desde 2008 y cuyo dato de adherencia a nivel global está alrededor del 45 por ciento.

Asimismo, se han desarrollado numerosos programas y actividades para promover el uso seguro de los medicamentos en todos los niveles asistenciales, prevenir y controlar las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria y mejorar la seguridad en ámbitos específicos. Un ejemplo son los proyectos zero en las UCIs, que han conseguido reducir las tasas de neumonías asociadas a ventilación mecánica y de bacteriemias asociadas a catéter central en torno a un 50 por ciento.

Actualmente, otro de los objetivos para evitar en los efectos adversos , según el Ministerio de Sanidad, es profundizar en elementos esenciales para mejorar la seguridad del paciente como son identificar y retirar de la práctica clínica intervenciones sanitarias innecesarias, que no han demostrado eficacia, tienen efectividad escasa o dudosa, no son coste-efectivas o no son prioritarias así como en la conciliación de la mediación.