Redacción.- El X Congreso Nacional y IV Internacional de la Medicina General, celebrado recientemente en la localidad malagueña de Marbella, sirvió para presentar los resultados del Registro de Incidencia y Mortalidad en Pacientes con Cáncer (RIMCAN). Este proyecto, que la Sociedad Española de Medicina General (SEMG) puso en marcha hace una década recoge, desde el punto de vista de la Atención Primaria, datos sobre la evolución y el seguimiento de esta enfermedad en España. Del trabajo realizado por los expertos en cáncer de la citada Sociedad científica se desprende según ha señalado su coordinador, el doctor Miguel Ángel Ripoll que "el dolor oncológico es el síntoma que mejor controlamos, en concreto, el 70 por ciento de los enfermos de cáncer españoles lo tienen bien controlado".

Sin embargo, según ha continuado el coordinador de RINCAM, "queda mucho camino por recorrer y hay que pensar que todavía queda ese 30 por ciento de pacientes que todavía padece dolor oncológico". El tratamiento se está implementando, y como ha apuntado el doctor José Manuel Solla, presidente de SEMG, "tradicionalmente en España el consumo de analgésicos opiáceos ha sido muy bajo. Ahora está empezando a aumentar, algo que consideramos muy positivo para el manejo del dolor en estos pacientes oncológicos". Del conjunto de pacientes evaluados en el RIMCAN, el 52,6 por ciento utilizaron analgésicos de este tipo.

Además del dolor existen otros síntomas cuyo conocimiento resulta fundamental para la detección de estos casos en el ámbito de la Atención Primaria, según señalan los expertos de la SEMG. Tal y como se desprende del registro elaborado por la citada Sociedad, al dolor sigue la caquexia, la astenia y la anorexia, en más de la mitad de los casos.

Según la localización tumoral, no obstante, los responsables de este trabajo distinguieron variaciones en la frecuencia de los síntomas. Así, en el cáncer de pulmón el más común fue la disnea, seguida de tos, pérdida de peso y astenia; en el colorrectal fueron, junto al dolor, la alteración del ritmo intestinal y la hemorragia, por poner algunos ejemplos.

La necesidad de seguir avanzando en la prevención y tratamiento del cáncer queda palpable, según estos expertos, a la vista de las cifras que se desprenden de este trabajo, que se creó para conseguir una base científica y epidemiológica que ayude al médico general a abordar de manera directa y precoz el diagnóstico del cáncer, segunda causa de muerte en España, con más de 4.000 casos de incidencia y más de 2.500 de mortalidad registrados en los 10 años evaluados por el RIMCAN.

Esta evaluación ha demostrado, igualmente, que tanto la incidencia como la mortalidad por cáncer en España es más prevalente entre la población masculina que entre la femenina, siendo la incidencia en hombres del 61 por ciento de los casos y la mortalidad del 66 por ciento.

Más en detalle, algunos de los datos que se han puesto de manifiesto señalan el cáncer colorrectal como el más prevalente de nuestra población, así como también el que genera mayores tasas de mortalidad. Además, y según el doctor Ripoll, "este tipo de cáncer se asocia a la edad y afecta, en su gran mayoría, a mayores de 75 años". Este tipo de cáncer se relaciona también a una dieta pobre en frutas y fibra, y por tanto, dicho expertos aseguran que la dieta mediterránea resulta beneficiosa para su prevención.

Por sexos, y al margen del citado cáncer colorrectal, el cáncer de pulmón y de próstata se ceba principalmente, y en este orden, entre la población masculina, siendo por contra, el de mama el más prevalente en las mujeres, constituyendo el 25 por ciento de todos los cánceres femeninos.

Importancia de la prevención primaria

Así, a juicio del coordinador de RIMCAN, la prevención primaria se alza como "la única solución eficaz que poseemos actualmente para combatir la enfermedad" e indica que "es importantísimo acudir al médico al primer síntoma". Y pone el ejemplo del propio cáncer de mama ya que, según indica el doctor Ripoll "se dan casos de mujeres que, bien por miedo, bien por una negación de la propia enfermedad, han notado alguna alteración en el pecho y no acuden a la consulta hasta un año después del primer síntoma".

En este sentido, el doctor Ripoll subraya que "disminuir la incidencia y mortalidad por cáncer pasa por la mejora del funcionamiento del sistema sanitario, empezando por los propios médicos generales". Así, asegura que "a la mínima sospecha de un caso de cáncer tiene que haber la actividad suficiente y la capacidad de darle una línea preferente a dicho caso".