Redacción, Madrid.- El 72 por ciento de los españoles no sabe lo que es exactamente un ictus y los que sí saben identificar esta enfermedad son los que tienen, a priori, un menor riesgo de padecerlos por ser personas entre 30 y 44 años. Los datos proceden de la segunda encuesta "Conocimientos sobre el Ictus en la Población Española" realizada por el Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (GEECV-SEN). Los resultados preliminares de este estudio se han expuesto en la presentación del Día del ictus, que se desarrolla este 5 de noviembre. El primer estudio sobre el conocimiento de esta enfermedad se realizó en 1999, y entonces se observó que sólo un 4 por ciento conocía este grave problema de salud, ahora, en cambio, afirma conocerlo un 27 por ciento.

El doctor José Larracoechea, coordinador del GEECV-SEN, saca dos lecturas de esta segunda encuesta. "Por un lado debe valorarse positivamente el hecho de que en cuatro años se haya multiplicado por siete el porcentaje de españoles que tiene un conocimiento adecuado del ictus. Esto significa que las campañas anuales realizadas desde entonces han logrado mejorar la situación. Por otro lado, sin embargo, es preciso admitir que un 72 por ciento de los españoles sigue sin saber bien qué es un ictus. Nuestro objetivo es que en un par de años podamos decir que el 50 por ciento conoce la patología".

Para el doctor Antonio Gil Núñez, responsable de la Unidad de Ictus del Servicio de Neurología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, no hay duda de que las campañas y acciones de difusión sobre la enfermedad emprendidas por el GEECV-SEN están detrás de esta mejora, pero ha subrayado que "aún queda mucho camino por recorrer". Por eso, es preciso una mayor implicación por parte de la Administración sanitaria.

Según han indicado los expertos, los medios de comunicación también pueden contribuir enormemente a mejorar el conocimiento del ictus en la población, ya que conocen la enfermedad básicamente por ellos. Estos datos se corresponden con la realidad que vive cada día en su consulta el doctor Larracoechea. "Lo poco o mucho que los pacientes y sus familiares sabían sobre la enfermedad antes de sufrirla era por lo que habían leído en la prensa o visto en la televisión

Los expertos recuerdan que conocer la sintomatología es igualmente clave para que la enfermedad pueda ser manejada con eficacia en un servicio de urgencias, siendo el único modo de limitar las secuelas y mejorar la supervivencia. Sin embargo, sólo el 54 por ciento de los españoles conoce uno o más síntomas del ictus, aunque también en este aspecto se ha mejorado significativamente respecto a hace cuatro años.

Casi el 90 por ciento de los encuestados aseguraron que existe una relación entre la rapidez de actuación frente a un ictus y las posibilidades de recuperación. Sin embargo, son los grupos sociales, en principio menos afectados, (menores de 65 años) son los que conceden mayor importancia a la necesidad de actuar de inmediato. De hecho, el denominador común de las personas que en la encuesta mostraron un desconocimiento total del ictus era precisamente los que tienen una edad superior a 65 años. El doctor Larracoechea admite que quizá sea necesario un mayor esfuerzo por dar a conocer las características de la enfermedad entre las personas de edad más avanzada.

Según el doctor Gil Núñez, para que esta situación mejore todavía más, es necesario que la formación y el conocimiento sobre la enfermedad también aumente. No sólo por parte de los neurólogos, sino también por parte de todo el sistema sanitario, incluyendo a la Administración y a la propia sociedad. "Dentro del Sistema Nacional de Salud," comenta este experto, "el médico de familia tiene un papel fundamental, pero tampoco se le puede pedir mucho más, teniendo en cuenta el poco tiempo de que dispone por paciente".

Las Unidades de Ictus representan una esperanza frente a la mortalidad y a las secuelas que produce esta enfermedad, y según los expertos, llegar a reducir en un 30 por ciento el riesgo de muerte y la gravedad de las secuelas. Aunque estos beneficios nadie los pone en duda, su implantación en España es todavía escasa, pues apenas una docena de hospitales cuentan con estas unidades.

Premio Ictus 2003 al SAMUR de Madrid, por el Código 13

Por otra parte, y en este día dedicado al ictus, el GEECV-SEN ha decidido reconocer la labor que mediante la aplicación del denominado "Código 13", realizan los servicios de emergencia del SAMUR/Protección Civil con la concesión del Premio Ictus 2003. El "Código 13" tiene como objetivo coordinar los pasos que deben seguirse en todas aquellas situaciones donde se constate en un paciente signos y síntomas propios de un ictus. Tiene su origen en un acuerdo entre el propio SAMUR y las Unidades de Ictus de los hospitales de la Princesa, Clínico San Carlos, La Paz y Gregorio Marañón.

El doctor Gil Núñez comenta que el Código 13 garantiza los beneficios que para el paciente tiene su ingreso inmediato en un hospital. "Es algo que redunda claramente en una menor mortalidad y discapacidad de los pacientes. Esta forma de actuación ya se está extendiendo a otras ciudades y, probablemente, el SUMMA-061 no tarde mucho en implantarlo".