Mónica Martín, Madrid.- La mitad de los médicos de la Comunidad de Madrid está insatisfecho con su trabajo, un 51 por ciento, y la práctica totalidad, un 82 por ciento, considera que la sociedad no valora suficiente su labor, en especial aquéllos que ejercen su profesión en el ámbito público, según los resultados de un estudio elaborado por el Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) sobre un total de 1.554 médicos.

El análisis, que lleva por título "Situación socio-laboral de los profesionales médicos" y que ha sido patrocinado por Pfizer, tiene como objetivo conocer la situación laboral de los facultativos en Madrid y su percepción del entorno en el que trabajan. Para Dolores Crespo, secretaria del COMM, "el estudio ofrece una perspectiva muy orientativa de la situación actual de este colectivo que no coincide con la imagen social que existe de la profesión".

La muestra recogió a 479 profesionales de Atención Primaria, 948 de Atención Especializada y un 127 restantes que no especificaron su especialidad. Del total 820 eran hombres y 734 mujeres que estaban repartidos de forma similar en cada grupo profesional. Respecto de la edad de los encuestados, la media se situó en 43 años, siendo un poco más elevada en los varones (46 años) que en las mujeres (40). Además, el 65 por ciento del total de la muestra ejercen su profesión en labores asistenciales, un 11 por ciento se dedica sólo a la Medicina privada, un 9 por ciento a formación propia, un 8 por ciento a gestión, un 4 por ciento a docencia y un 3 por ciento a investigación.

El estudio, que se realizó a través de una encuesta incluida en la publicación mensual del Colegio "Madrid Médico", puso de manifiesto que aunque el 27 por ciento de los médicos eligieron su profesión por interés profesional, el 40 por ciento se siente discriminado en su trabajo. Entre los motivos personales alegados por los especialistas el sexo ocupa el primer puesto con un 29 por ciento, le sigue la edad con un 18 por ciento, el idioma, un 7 por ciento, y razones políticas, un 6 por ciento.

Por otro lado, se han agrupado los motivos profesionales. El más aludido, en especial por los facultativos jóvenes, es el no tener el título de médico interno residente (MIR), un 13 por ciento. así como la falta de afinidad con el sistema o la especialidad, con un 12 por ciento respectivamente. El 8 por ciento se siente discriminado por el tipo de contrato, y el 3 por ciento se queja de los compañeros o alega razones salariales al tener que justificar su sentimiento de discriminación laboral.

En general, las diferencias de género y edad son los motivos más citados por las mujeres, un 62 por ciento frente al 41 por ciento de los hombres. Por el contrario, los varones achacan la discriminación a causas más profesionales, un 64 frente al 48 por ciento.

Acoso laboral

Uno de los resultados que más ha llamado la atención de los analistas ha sido el alto porcentaje de médicos que reconoce haber sufrido acoso laboral, un 32 por ciento. "No obstante, -subrayó Crespo- es importante resaltar que como es un tema que se está poniendo de moda hay muchos profesionales que se quejan sin que realmente haya existido el acoso. Por tanto, creemos que lo más justo es reconocer que de ese 32 por ciento quizá sólo un 10 por ciento sea real, dato que también nos parece elevado".

Desgranados por tipos de acoso, el 70 por ciento de los facultativos madrileños encuestados dice que éste es moral, el 12 por ciento cree que profesional, el 8 por ciento aduce sobrecarga en el trabajo, mientras que el 6 por ciento dice que es sexual y el 4 por ciento lo califica como acoso político. Para la presidenta del ICOMEM, Juliana Fariña, estas cifras contrastan con las pocas bajas laborales que han tenido los facultativos. "Es digno de mención, como a pesar del acoso manifiesto o las enfermedades sufridas por los profesionales, sólo un 0,9 por ciento ha tenido una baja laboral (el 1,1 por ciento en médicos de Atención Primaria y un 0,8 por ciento en Especializada) durante los últimos 10 años", indicó.

Cuando se compara por sexos estos datos, hay que señalar que las mujeres presentan una media mayor, un 1,04 frente a un 0,77 por ciento, sin embargo, también están incluidas las bajas de maternidad. Asimismo, la tercera parte de los entrevistados ha padecido alguna enfermedad relacionada con su trabajo en el mismo periodo de tiempo. Así, el estrés es la dolencia más apuntada, sobre todo en los médicos generalistas. Otras patologías mencionadas son las infecciones, la depresión y los problemas musculoesqueléticos.

Formación continuada estatal

Uno de los resultados más significativos, a juicio de la secretaria del COMM, es que casi todos los médicos que han participado en el estudio, el 94 por ciento, considera que tiene la necesidad de una mayor formación continuada. "En este aspecto, hay que preguntarse dónde está el fallo, ya que la oferta en formación que existe en la actualidad es enorme", manifestó Crespo. Por tanto, reflexionó, "Tenemos que ver cómo percibe el médico dicha cantidad de formación, si se ajusta a sus necesidades, si está asfixiado por su labor asistencial o si lo que, en realidad, necesita es más tiempo para ponerse al día".

A este respecto, la doctora Fariña recordó que una de sus propuestas, recién elegida presidenta del ICOMEM, fue que la Administración financiara la formación continuada de los profesionales, "ya que se trata de un arma de trabajo de los facultativos", indicó. En este sentido, Fariña quiso mencionar su satisfacción porque dicha formación se haya incluido de manera obligatoria en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), aunque manifestó su deseo de que el Ministerio de Sanidad y Consumo dedique un fondo suficiente que no sea "raquítico" para la misma, si no "tendremos que volver a protestar", arguyó.

Médicos desmotivados

A modo de resumen, la doctora Crespo planteó tres reflexiones: que los médicos, en general, se sienten más discriminados y piden más poder adquisitivo. que los de familia están menos discriminados, tienen menos contratos fijos, padecen menos acoso y están más satisfechos. y que los médicos de Atención Especializada dedican más horas a su trabajo, están más satisfechos y tienen una mayor presencia en los órganos de gobierno de las instituciones.

En cuanto al género, los hombres son los que ocupan mayores cargos de responsabilidad y presencia en cargos directivos, y dedican un mayor número de horas a su trabajo. Mientras, las mujeres están más presenten en los cargos de adjuntos o residentes y se sienten más discriminadas que los varones. Además, son las que menos contratos fijos tienen, las que más bajas laborales registran y piden más formación y oportunidades de promoción.

La conclusión general extraída del estudio, a juicio de la secretaria de la entidad madrileña es "la falta de reconocimiento social, quizá porque la Medicina está en un momento de desprestigio social, como piensa el 48 por ciento de los entrevistados, por la escasa remuneración (lo cree el 25 por ciento), o por el escaso apoyo que recibe (10 por ciento), es óbice para que los facultativos se sientan desmotivados, lo que es preciso subsanar, ya que influye en la calidad de la asistencia sanitaria", resumió.