Redacción, Las Palmas.-El modelo de carrera profesional del médico de familia presenta unas características entre las cuales está su homogeneidad en relación a las CC.AA., la existencia de normas generales comunes para todas las especialidades, y la diferenciación entre la vertiente asistencial y la organizativa y gestora, tal como se ha expuesto en la mesa inaugural de la VIII Escuela de Verano organizada por la Sociedad Española y Canaria de Medicina de Familia y Comunitaria.

Para el médico de familia José Manuel Iglesias, quien abordó este asunto en la referida mesa denominada "La carrera profesional como instrumento para el desarrollo profesional", la promoción del médico de familia no se trata de un ascenso convencional de cargos de menor a mayor responsabilidad, sino que pasa por el reconocimiento de una categoría que se obtiene alcanzando la mayor calidad posible en el ejercicio profesional".

La carrera profesional es, por tanto, para este facultativo, "un sistema de incentivos que viene a reconocer la dedicación y cualificación alcanzadas por el médico de familia en el ejercicio de sus funciones". "Un sistema de incentivos a largo plazo, donde el aspecto económico no es el factor más importante", en opinión del doctor Iglesias, "por tanto, sería un error buscar el necesario y largamente demandado incremento salarial, utilizando como coartada la carrera profesional".

A juicio de este miembro de semFYC, el concepto de carrera profesional aplicado a una organización sanitaria debe diferenciarse claramente del que se maneja para otras organizaciones empresariales. "En el primer caso, las funciones de dirección vienen de fuera de la organización, ya que, por ejemplo, un gestor de A.P. no tiene que determinar qué medios diagnósticos o terapéuticos son los que deben utilizarse frente a una determinada patología". Ello significa, en palabras del doctor Iglesias, que "en este medio, la autoridad no debe entenderse como un poder que gobierna sino como un prestigio que se alcanza a través de la calidad y la competencia, por lo que la carrera profesional no constituye un sistema de ascenso convencional propio de una empresa sino el reconocimiento de dicha autoridad".

Propuestas de valoración de méritos

Durante la referida mesa redonda también se hizo referencia a las distintas propuestas existentes, en estos momentos, sobre la valoración de méritos que va acumulando el facultativo a lo largo de su carrera profesional.

Así se expuso que en algunas CC.AA. se ha propuesto la creación de agencias de evaluación de recursos humanos para realizar dicha función, mientras que en algunos centros hospitalarios, por ejemplo, son los propios profesionales los que, junto a la dirección del centro, asumen el reconocimiento de méritos.

Por su parte, la Ley de Cohesión y los anteproyectos de Ley del Estatuto Marco y de Ordenación de las Profesiones también tienen en cuenta algunos criterios generales, entre los que se atribuye a los profesionales un papel central para juzgar a sus colegas. Junto a ello, pueden citarse también sistemas mixtos de evaluación en los que se valoran la aportación de méritos y requisitos por el propio interesado, tales como la introducción de pruebas de evaluación de la competencia y pruebas objetivas de carácter teórico y práctico o sistemas basados en el modelo ECOE.

Finalmente, el doctor Iglesias hizo especial hincapié en la conveniencia de evitar que esta valoración se produzca al peso de los trabajos publicados y los cursos de formación continua realizados. "Entre otras cosas "opina- porque la mejor formación continuada es aquélla que está ligada a la práctica y se realiza en el seno del EAP, por encima de la asistencia a jornadas, cursos a distancia, conferencias, etc.".