Redacción, Las Palmas de Gran Canaria.- Se calcula que hasta un 90 por ciento de las mujeres maltratadas pasa por la consulta de Atención Primaria durante el año siguiente a la agresión, aunque la mayoría de ellas no reconoce ante el facultativo la existencia del problema. Este dato explica la importancia que ha cobrado el médico de familia en la identificación de un problema de violencia doméstica. "Estos casos pueden presentarse en la consulta y pueden surgir ciertas dudas; por eso, es preciso conocer qué medidas tomar y qué trámites legales seguir", ha asegurado el doctor Esteve Avellana Revuelta, médico de familia y director académico de la VIII Escuela de Verano de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), que en esta edición se celebra en el Palacio de Congresos de Las Palmas de Gran Canaria hasta el día 4 de julio, dedica uno de sus cursos al papel de los profesionales de este nivel asistencial en el abordaje de este problema de salud pública de primer orden con un amplia repercusión social, y como tal lo ha reconocido la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aunque se dispone de indicadores indirectos, como son las cifras de muertes y denuncias a causa de la violencia doméstica, se desconoce la magnitud real del problema y se estima que los casos que se denuncian no alcanzan al 10 por ciento de los que realmente se producen. En este contexto, el médico de familia es el profesional sanitario en mejores condiciones para detectar precozmente estos casos de violencia doméstica y evitar que se agraven. La cercanía y continuidad en la atención que definen su relación con el paciente facilitan la identificación de un problema de malos tratos a través de signos de alerta, como ansiedad o una mayor frecuencia en la consulta por motivos de salud aparentemente banales y variables.

Como ha explicado el doctor Avellana, no es fácil para el profesional manejar estos casos de agresiones sexuales y violencia doméstica que requieren tiempo. "Es frecuente que los prejuicios y temores e incluso la falta de sensibilidad impidan abordar el problema como merece. Este curso pretende sensibilizar a los profesionales sobre cuál puede ser su papel en el manejo de estas situaciones y proporcionar los conocimientos y habilidades necesarios para facilitar la detección precoz e integral del problema. Hay que aprender a escuchar a la paciente, comprenderla y convencerla de que no es en modo alguno culpable de la situación, sentimiento latente en muchas de las afectadas. Tras el diagnóstico, valoramos el riesgo de su situación actual y analizamos la conveniencia de remitirla a otro especialista.

El médico de familia – ha recordado este especialista – está igualmente obligado a realizar un informe que incluya el parte de lesiones y enviárselo al juez de guardia ante la evidencia o sospecha de un caso de maltrato. Además, estos facultativos se encuentran en una situación idónea para proporcionar al paciente apoyo personal, información y orientación sobre los organismos y otras fuentes de ayuda centradas en estos problemas. "De ahí la necesidad",ha observado el doctor Esteve Avellana, "de disponer de una serie de pautas médico-legales, de conocer cuáles son los derechos de los pacientes, cómo rellenar un certificado, qué medidas de tipo legal llevar a cabo, a quién dirigirse, etc, aspectos todos ellos imprescindibles para actuar correctamente".

Atención al inmigrante, y a las demencias

En estas jornadas formativas estivales organizadas conjuntamente por la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) y la Sociedad Canaria de Medicina de Familia y Comunitaria, y que cuentan con la colaboración de los Laboratorios Lilly, también se van a abordar también otros temas como la demencia, la insuficiencia cardíaca o la vacunación así como la atención a los inmigrantes. Actualmente, la demanda de asistencia por parte de este colectivo poblacional – la mayor parte procendentes de Latinoamérica, África y Asia – es cada vez mayor y por esa razón se ha decidido incluir un curso sobre conocimientos y habilidades prácticas sobre este tema. Según el citado experto de semFYC, es fundamental que el profesional disponga de los conocimientos necesarios para diferenciar las patologías que son poco prevalentes en nuestro país y saber relacionarse con personas que tienen un concepto de salud y enfermedad que difiere del habitual.

Por otra parte, el médico de familia dedica la mayor parte de su tiempo a la atención de los mayores. El progresivo envejecimiento de la población en España está aumentando cada vez más los casos de demencia y esto obliga al sistema sanitario a que se tenga que adaptar a las necesidades de esta población. Pero la vejez no es siempre sinónimo de enfermedad y la prevención y promoción de hábitos de vida saludables son el mejor medio para incrementar la calidad de vida de las personas mayores. El doctor Avellana ha comentado que esta Escuela de Verano va a servir también para actualizar conocimientos y desarrollar habilidades instrumentales y de comunicación, necesarias en el manejo efectivo de la enfermedad de Alzheimer y de otras demencias con el fin de mejorar la calidad de vida tanto de los pacientes como de sus familiares, que suelen ser también los cuidadores.

Además la indicación y el manejo de las vacunas forman parte cada vez en mayor medida de las tareas cotidianas del médico de familia, ya que la población adulta española no está protegida totalmente frente a enfermedades comunes prevenibles como el tétanos, y la difteria o la vacunación frente a la gripe en población anciana o grupos de riesgo. A este respecto, el director académico de estas jornadas subraya la importancia que tiene la Atención Primaria como puerta de entrada al sistema sanitario, ya que como indica "su posición es la idónea para aconsejar la vacunación a toda la población con el fin de evitar todas las enfermedades prevenibles" ha añadido.

En esta VIII edición de la Escuela de Verano se desarrollarán un total de 25 cursos y talleres que abordarán otros diversos aspectos de la práctica asistencial del médico de familia, en los que ha prevalece la exigencia de calidad tanto de los docentes como de sus propuestas didácticas. De hecho, todos los cursos y talleres están acreditados por el Sistema de Acreditación en Atención Primaria (SaAP) y por la Comisión de Formación Continuada del Sistema Nacional de Salud".