El rejuvenecimiento vaginal es una nueva forma de abordar problemas vaginales considerados menores que hasta ahora no se corregían, con la consiguiente merma de la calidad de vida de las mujeres afectadas. Entre los principales problemas, nos encontramos con atrofias vaginales, incontinencias urinarias, prolapso genital o sequedad vulvar. Sin embargo, el 90% de las mujeres que recurren a estas técnicas lo hacen como tratamiento de la dispareunia o coitalgia, dolor en las relaciones sexuales.

Así lo reconoce la cirujana plástica Martina Martínez Lara, vocal de ética e intrusión de la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora y Estética (SECPRE).

“Sin duda estos tratamientos han mejorado notablemente la calidad de vida para las mujeres, que ya no se tienen que conformar con problemas que son considerados ‘cosas de la edad’”, asegura. Para conocer más a fondo este procedimiento entrevistamos a la doctora Martínez Lara.

¿En qué consiste el rejuvenecimiento vaginal?

El rejuvenecimiento vaginal es un conjunto de técnicas quirúrgicas y no quirúrgicas que buscan tratar problemas en la vagina. Estos suelen originarse como consecuencia de otras complicaciones que van surgiendo con la edad, o después de un embarazo o, incluso, con el declive hormonal en torno y tras la menopausia.

A la hora de realizar el rejuvenecimiento vaginal podemos estar hablando desde técnicas quirúrgicas como vaginoplastias más o menos complejas, específicas para cerrar o tensar los músculos de la pared de la vagina; hasta técnicas orientadas a liberar cicatrices o áreas retráctiles y dolorosas;  pasando por la aplicación del láser vaginal de CO2 o infiltraciones de ácido hialurónico.

¿Para quién está indicado el rejuvenecimiento vaginal?

Con estas técnicas lo que se busca corregir son problemas como la incontinencia urinaria motivada por la relajación de las paredes de la vagina, la sequedad vaginal y vulvar, la atrofia de la mucosa de esa zona. También se emplea para corregir la disminución de la elasticidad, la dispareunia o dolor en las relaciones sexuales, la pérdida de tono de las paredes vaginales, la relajación del suelo pélvico y el prolapso genital.

Otros problemas para los que también está indicado son las cicatrices de episiotomía que se han ido agravando y retrayendo con los años, vaginas con paredes que en vez de relajarse se han ido estrechando, y en pacientes que en el postparto han quedado con laxitud del canal vaginal.

Hablamos de una serie de problemas que hasta hace pocos años solo se trataban con cirugía en los casos más graves y que, en casos leves, ni se contemplaban ni se atendían porque se consideraban efectos ‘normales’ de la edad.

¿Cómo se realiza el rejuvenecimiento vaginal?

Hay varias formas de realizar un rejuvenecimiento vaginal. Por un lado, están las técnicas quirúrgicas. Con la vaginoplastia posterior se busca corregir la distensión del canal vaginal y recuperar el tono muscular tensando o cerrando los músculos. También se utiliza para corregir secuelas de las episiotomías. Esta técnica también se realiza para liberar y ensanchar las áreas retráctiles con la ayuda de plastias o de injertos. Por otro lado, está el tratamiento del prolapso vaginal y casos importantes de incontinencia urinaria. Son cirugías que se realizan en medio hospitalario y el tipo de anestesia depende de la intervención que vaya a hacer.

En cuanto a las técnicas no quirúrgicas está el láser ginecológico de CO2 fraccionado. Es la técnica más versátil y eficaz. Se realiza en la propia consulta. Primero se aplica una crema anestésica, y tras la modulación de parámetros de dosis e intensidad, el láser permite tratar desde una discreta sequedad por falta de lubricación y elasticidad, a una atrofia de las paredes, incluso casos de incontinencia urinaria.

Con esta técnica, al tensar las paredes vaginales hacemos lo mismo con el canal uretral mejorando su función. En definitiva, dependiendo del problema y del área a tratar dentro del canal vaginal, se aplicará diferente intensidad y dosis. Y en función de la lesión pueden ser necesarias una o varias sesiones.

Otra técnica que también se utiliza son las infiltraciones de ácido hialurónico, principalmente para hidratar la mucosa vaginal.

¿Cuáles son los resultados esperados?

Los resultados van a depender del problema a tratar. En el caso del láser ginecológico, los resultados dependen del profesional que lo maneje, así como del tipo de láser. No todos tienen la misma eficacia y seguridad. Con una buena técnica y un buen láser como el CO2 fraccionado no tendremos problemas secundarios ni empeoramiento en ningún caso, y la mejoría será de inmediata a paulatina.

Hay que dejar claro que el láser trata problemas como los descritos, especialmente la atrofia y laxitud vaginal y la incontinencia de esfuerzo. Para los casos más graves o avanzados es preciso recurrir a la cirugía. Hay que destacar que con esta técnica se tratan problemas que antes no se corregían de ningún modo, salvo recurriendo a cremas y tratamientos hormonales, muchas veces del todo insuficientes.

¿Qué recomendaciones se deben tener en cuenta tras un rejuvenecimiento vaginal?

Esto va a depender del procedimiento realizado. Si ha sido quirúrgico debe mantener el reposo y pautas prescritas. En el caso del láser de CO2 se debe mantener una abstinencia en las relaciones sexuales de una a dos semanas. Además, en función de cada caso, aplicarse cremas de hidratación y regeneración vaginal específicas durante un par de semanas.