La fórmula probiótica AB21, de AB-BIOTICS, presenta efectos positivos constatados en la tasa de remisión, duración de los síntomas y carga viral en pacientes ambulatorios con COVID-19, según un estudio publicado en la revista Gut Microbes. Teniendo en cuenta los resultados de este trabajo, sus autores, dirigidos por el Dr. Pedro Gutiérrez-Castrellón, del Hospital General Dr. Manuel Gea González, Ciudad de México, señalan que AB21, que combina cuatro cepas probióticas específicas, es útil en los primeros signos de infección por COVID-19.

Según Gutiérrez-Castrellón, “la administración Pediococcus acidilactici combinada con L. plantarum CECT 7484 (KABP-022), L. plantarum CECT 7485 (KABP-023) y L. plantarum CECT 30292 (KABP033), una combinación de cuatro probióticos diferentes, reduce de manera importante el curso clínico de la COVID-19 en sujetos con una edad comprendida entre los 18 y 60 años. Al mismo tiempo, la administración de AB21 reduce la duración de la enfermedad y la gravedad de la sintomatología”.

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Eje intestino-pulmón

En el estudio también se ha puesto de manifiesto la importancia del eje intestino-pulmón, donde se relacionan los tejidos intestinal y pulmonar a través del microbioma y las células inmunitarias. El sistema inmune en el intestino se encuentra en contacto con organismos extraños, donde se entrena para reconocer lo que es bueno y lo que es malo. Por lo tanto, centrarse en el eje intestino-pulmón podría ayudar a controlar las infecciones respiratorias.

El objetivo del estudio ha sido analizar la eficacia y seguridad de una fórmula probiótica, de L. plantarum de AB-Biotics (KABP022, KABP023 y KABP033) y la cepa P. acidilacti (KABP021), en 293 pacientes ambulatorios con COVID-19 con síntomas leves.

Pauta empleada

Para ello, se ha administrado la fórmula probiótica AB21 durante 30 días, una vez al día, y se han evaluado criterios de valoración clínicos específicos, la duración de los síntomas; la carga viral y parámetros inmunológicos además del impacto en el microbioma fecal.

AB21 redujo la carga viral, los infiltrados pulmonares y la duración de los síntomas respiratorios y globales en comparación con el grupo placebo. También se observó que AB21 fue bien tolerada.

Efectos de AB21 en la respuesta inmunitaria

Un aspecto destacado por los investigadores ha sido que los efectos inmunitarios de la formulación probiótica AB21 utilizada en el estudio no se puede extrapolar a otras formulaciones de probióticos, debido a las cepas específicas utilizadas.

La suplementación con probióticos aumentó significativamente los anticuerpos IgM e IgG específicos contra el SARS-CoV2.

No se detectaron cambios notables en la composición de la microbiota fecal, por lo que estos datos sugieren que AB21 influyó en el eje intestino-pulmón a través del sistema inmunitario del huésped, en lugar de alterar la composición de la microbiota colónica. No obstante, los investigadores señalan que es necesario continuar con esta línea de trabajo para confirmar el mecanismo de acción.

Probióticos como coadyuvantes

En este contexto, el Dr. Pedro Gutiérrez-Castrellón destaca que “los resultados de nuestra investigación, revisados y analizados con otras evidencias previamente publicadas, nos llevan a un análisis y a una reflexión de poder en un momento dado considerar a determinados probióticos como coadyuvantes, no solo en el manejo de la COVID-19, sino inclusive en otras enfermedades infecciosas respiratorias víricas”.

Por eso, continúa con su exposición señalando que  “nos queda un camino por recorrer. Desde hace muchos años, hemos empezado a identificar cuáles cepas, en qué dosis, en qué frecuencia y en qué combinación son las que pueden tener un impacto positivo, no solo en la evolución de la enfermedad, sino en situaciones, como, por ejemplo, la mejora de la calidad de vida”.

En palabras de Gutiérrez-Castrellón, “para nosotros como investigadores y para el médico que está frente al paciente, es importante la necesidad de seguir generando evidencia; no solo en SARS-Cov2 sino en infecciones respiratorias víricas, como influenza o las respiratorias de tipo bacteriano, para ir viendo precisamente cuáles son los nichos de oportunidad”.

Ver videoentrevista del Dr. Pedro Gutiérrez-Castrellón, investigador principal del Hospital General Dr. Manuel Gea González. Sec. Salud México: