Los pacientes de muy alto riesgo son los que han sufrido un evento coronario y están en riesgo elevado de mortalidad por su cardiopatía isquémica. En este grupo, el tratamiento hipolipemiante es un pilar fundamental para estabilizar la enfermedad y evitar las recurrencias, por lo que debe iniciarse inmediatamente en la fase aguda. Salvo contraindicaciones, hay que administrarlo precozmente en dosis elevadas a todos los pacientes, independientemente de la concentración de colesterol ligado a lipoproteínas de baja densidad.

En este contexto, el tratamiento combinado de estatinas más ezetimida consigue un mejor objetivo LDL y de una forma más rápida.

Por su parte, en los pacientes con síndrome coronario agudo (SCA) los valores de colesterol LDL deben controlarse desde el inicio del evento. Si el paciente es de muy alto riesgo, se requieren valores entre <55 y de alto < 70 mg/dL o una disminución del 50% con respecto del nivel basal.

Rehabilitación cardiaca

Hay que tener en cuenta que debe complementarse el abordaje integral del enfermo. Además del tratamiento hipolipemiante, debe tenerse en cuenta la rehabilitación cardiaca, la actividad física, la dieta, así como los cambios de estilo de vida: hábitos tóxicos, obesidad, control de comorbilidades como HTA, diabetes, etc.

El control de la evolución se suele realizar a los tres meses, ya que es importante conocer los pacientes que no están en objetivo. Preguntarles si se están tomando la medicación e insistirles sobre la importancia de la dieta y el ejercicio.

Elementos a considerar en riesgo cardiovascular

El tratamiento hipolipemiante varía en función de varios parámetros. Así, si el paciente ya está tratado con estatinas se dobla dosis hasta la máxima dosis tolerada y se añade ezetimibe.  Si se trata de un paciente de novo, se está empezando a pautar por parte del cardiólogo combinaciones fijas de estatina con ezetimibe, ya que las guías recogen que el LDL cuanto más bajo, mejor y cuanto antes, mejor.

En los casos que los que el paciente no alcanza objetivos y se sospecha de hipercolesterolemia familiar se deriva al especialista, para incorporar a las estatinas los PSCK9 y si cumple todos los parámetros.

Recomendaciones

Los valores óptimos que se recomiendan en las últimas guías de la Sociedad Europea de Cardiología son tener el colesterol LDL por debajo de 55 en prevención secundaria, en los pacientes con diabetes tipo 1 o en los diabéticos tipo 2 con una evolución de la enfermedad de mas de 10 años.

Estos requisitos se vuelven mucho más exigentes en los casos en que el paciente ha tenido más eventos previos, bajando a una cifra de 40.

Para conseguir estos objetivos, además del tratamiento farmacológico es importante incidir en las medidas de vida saludable, dieta y ejercicio; asegurarse que el paciente toma la medicación y explicarle de la importancia del tratamiento para que no deje la medicación.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Clara Viñals Domenech, Francisco Antonio Escalante y Emilio Rodrigo Galindo, de Barcelona, y Ariadna Concepcion Milian, Maria Lourdes Zurita Luzarraga, Alfredo Vazquez Cruz y Melisa Anaid Quevedo Rodríguez.