Diez clínicas de reproducción asistida de toda España han decidido unirse en un único nuevo Centro de Medicina Embrionaria, ubicado en Madrid, que se dedicará a analizar embriones -procedentes de cualquier parte de Europa- en “pocas horas y sin necesidad de que las parejas se desplacen” para que se puedan implantar los “sanos” a las mujeres y nazcan niños libres de enfermedades genéticas. Además, este centro pretende mejorar las tasas de embarazo en las parejas estériles.

Según la doctora Esther Velilla, bióloga y directora del Centro de Medicina Embrionaria, este centro ofrecerá a todas las parejas afectadas por enfermedades hereditarias la posibilidad de acceder “sin plazos de espera e independientemente de los recursos económicos” al Diagnóstico Genético Preimplantacional, una técnica de detección de anomalías genéticas que sólo está al alcance de algunos servicios de reproducción asistida de España (por falta de equipamiento adecuado y personal cualificado). Los resultados se enviarán por Internet, mediante un sistema de protección de datos.

En este sentido, la experta ha solicitado a las comunidades autónomas que ofrezcan gratuitamente la posibilidad de realizar un Diagnóstico Genético Preimplantacional para enfermedades hereditarias, como ya se hace en Murcia, y que tiene un coste en torno a 2.300-2.500 euros, sin contar los procesos de fecundación “in vitro”. Según Velilla, “el Estado se ahorraría dinero, si asumiera esta cobertura, al reducir los costes de la medicación y tratamiento paliativo”.

Asimismo, el centro se dedicará a la investigación genética (análisis de los cromosomas) para favorecer un mayor éxito en estas técnicas. a la labor docente mediante la formación gratuita de biólogos en técnicas de biopsia y fijación de células embrionarias. y a divulgar e informar gratuitamente a través de su página web sobre el riesgo genético de las parejas.

Uno de los objetivos fundamentales es ayudar a mejorar las tasas de embarazo de las españolas que se someten a las técnicas de reproducción asistida, ya que se estima que una de cada cinco parejas en edad reproductiva va a tener problemas para tener un hijo. A mayor edad materna, el número de embriones que tendrán alteraciones genéticas aumenta. En concreto, en mujeres de 35-37 años se ha observado que cuatro de cada diez embriones están alterados genéticamente, mientras que esta cifra supera los ocho en mujeres mayores de 40 años.

Líder en Europa

Esta iniciativa consolida el liderazgo de España en el ámbito de la Medicina Embrionaria, aunque ya es “un país de referencia europeo en reproducción (donación de óvulos y semen y diagnóstico preimplantacional)”, debido a la situación “privilegiada” que tiene por la “avanzada” Ley de Reproducción Asistida. Además, “no existe ningún problema ético, ya que el objetivo principal es ayudar y evitar que nazcan personas enfermas”. En este sentido, el centro podrá analizar embriones procedentes de muchos países donde está prohibida esta técnica de detección de anomalías como Alemania, Suiza, Austria, Italia e Irlanda, una decisión que, según los expertos, “resulta incomprensible”. En concreto, se espera que más del 50% de los clientes que soliciten información y ayuda sean extranjeros.

Menos cánceres

Según la doctora Velilla, en la actualidad, las parejas no solicitan esta técnica con la que podrían evitar que sus hijos naciesen con los genes que les van a predisponer a desarrollar un cáncer “ya identificados” pero posiblemente dentro de tres años esta petición se convierta en algo sistemático gracias al desarrollo de la futura Ley de Biomedicina, que tiene previsto aprobar el Gobierno próximamente. Asimismo, se podrían evitar otro tipo de enfermedades hereditarias como la esquizofrenia, “ya que este ámbito de la Ciencia evoluciona rápidamente”.

Además, el centro ofrecerá información gratuita a los afectados de “distrofia muscular de Duchenne”, una enfermedad rara y hereditaria que produce una enorme discapacidad a los afectados y que provoca dificultades para su diagnóstico.

Una ciencia joven

La Medicina Embrionaria es una ciencia joven y todavía desconocida por el gran público, que abre múltiples posibilidades en el campo de la reproducción humana que hace pocos años eran inimaginables. En ella intervienen médicos, embriólogos, andrólogos y genetistas especializados en el análisis de embriones.

Su objetivo es favorecer la posibilidad de que nazcan niños libres de enfermedades cromosómicas o hereditarias. Para ello se utiliza alta tecnología diagnóstica y se considera a cada embrión como un pequeño paciente. Para la Medicina Embrionaria, los “pacientes” son células de embriones de tres días de vida.