E.P.- Un nuevo estudio, desarrollado por especialistas de la Universidad del Estado de Louisiana (EE.UU.) y publicado en la última edición de la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research, empleó el virus de inmunodeficiencia simio de los macaus rhesus para examinar los efectos combinados de el consumo crónico de alcohol en la primera fase de la infección por el virus simio que equivale al VIH, llamado SIH.

Los autores del nuevo trabajo observan que el consumo de alcohol puede aumentar la susceptibilidad del anfitrión a la infección por SIH/VIH. El abuso de alcohol entre las personas seropositivas es significativo y se ha indicado en estudios anteriores que un 41 por ciento de los pacientes infectados por el VIH reúnen los criterios para el alcoholismo.

Pese a que el abuso de alcohol y la infección por VIH comprometen la función inmunológica en las personas, las consecuencias de ambas condiciones juntas no se entienden bien.

Los autores del presente trabajo señalan, además, que la prevalencia de abuso de alcohol entre personas seropositivas es al menos el doble que la encontrada entre la población general de Estados Unidos.

Por otro lado, hay estudios que indican que personas que abusan del consumo de alcohol se involucran en comportamientos de riesgo, tales como el sexo sin protección con múltiples parejas. En sí, este comportamiento podría aumentar las oportunidades de infectarse con el VIH.

Lo que no se sabía es si que intoxicación por alcohol o su consumo crónico alteran la vulnerabilidad a la infección, según se ha comprobado con los monos. Aproximadamente una semana después de resultar infectados por el SIV, los animales que habían bebido más cantidad de alcohol registraron un aumento de 64 veces en el SIV presente en su sangre que aquellos monos que no bebieron alcohol. Esto, según los investigadores, indica que o bien más células resultan infectadas por el virus en la primera fase, o bien las células infectadas producen más virus. Si hay más células infectadas, significa que el alcohol aumenta la ineficacia de las células o que aumenta el número de células susceptibles a la infección.