Redacción.- El número de ácaros en los hogares se ha incrementado como resultado de la diferencia de temperatura entre las casas y el exterior, así como a un aumento de cortinas, alfombras, y otros elementos que contribuyen a la acumulación de polvo. Esta circunstancia ha originado la consiguiente proliferación de estos diminutos arácnidos, que pueden provocar la aparición del asma que llega a afectar a un porcentaje que oscila entre el 10 y el 17 por ciento de los pequeños.

Y es que, según ha explicado el doctor Santa Cruz Siminiani, especialista en enfermedades respiratorias del Hospital Gregorio Marañón y miembro del Grupo de Trabajo sobre asma de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neumomadrid). "En los niños genéticamente predispuestos a desarrollar asma, la exposición al polvo que se acumula en nuestras casas puede determinar, que la enfermedad se haga activa".

Actualmente se admite que el polvo doméstico es, junto al polen y la contaminación, uno de los mayores causantes de la alta frecuencia de esta enfermedad, que incluso tienda a aumentar considerablemente con el paso de los años. El polvo doméstico tiene además una connotación especial, ya que como ha señalado este especialista en Neumología pediátrica, "al contrario de lo que pasa con la polución atmosférica o el polen, donde las medidas preventivas son bastante limitadas, aquí está en nuestras manos evitar en un alto número de casos que tal circunstancia se convierta en un riesgo para la salud de los más pequeños".

"Desde que en 1964 se describieran los primeros ácaros entre el polvo doméstico, se ha estudiado en profundidad a estos diminutos arácnidos y se han llegado a conocer aspectos cuya información resulta útil a la hora de poner en práctica actitudes profilácticas contra ellos", comenta el mencionado experto de Neumomadrid.

"Sabemos " ha añadido el doctor Santa Cruz Siminiani – que una de sus principales características es que consiguen vivir y reproducirse mejor a temperaturas de entre 25 y 27 grados centígrados y una humedad relativa del 70-75 por ciento. La experiencia demuestra también que cuando la humedad cae por debajo del 60 o el 50 por ciento no pueden sobrevivir ni reproducirse y, que tampoco pueden hacerlo ,en cualquier caso, en el pelo de visón.

"Lo importante es no levantar polvo ya que entonces, los ácaros flotan en el aire y se introducen más fácilmente por las vías respiratorias.Por tanto, el aspirador, o en su caso una bayeta húmeda, son los mejores sustitutos de la escoba o el plumero", ha comentado respecto a las medidas preventivas el doctor Siminiani. Otro aspecto a tener en cuenta es que la ropa, especialmente la de lana, que se guarda durante mucho tiempo en los armarios está cargada de ácaros, "razón por la cual siempre que se pueda, antes de ponernos una prenda que no se ha usado durante meses conviene lavarla".

En cuanto al hogar del niño asmático, particularmente su habitación, conviene limitar al máximo objeto como cojines, cortinas o moquetas que acumulen polvo. Asimismo, los colchones deben ser de goma espuma y, los muebles, tapizados de materiales elásticos en vez de recubiertos de tela. Finalmente, el especialista de Neumomadrid ha recordado que en el hogar donde haya asmáticos no resulta oportuno convivir con animales, porque "el pelo o las plumas de perros, gatos y pájaros son también importantes nidos de ácaros".