"El acceso a la información por parte del paciente es algo estratégico", explicaba Mercedes Alfaro, directora del Instituto de Información Sanitaria del MSSI, dentro del foro deInfors@lud 2014, en el que diversos expertos se reunían para debatir las novedades relacionadas con las Tecnologías de la Información y el Sector Salud. Alfaro insistía en que "tener a un paciente informado es clave, pero no es algo sencillo". Precisamente sobre los retos que suponen esta accesibilidad eran parte del debate de una de las sesiones de este foro.

Para empezar se destacaba la importancia de la privacidad y de la seguridad, y es que según Emilio Aced Félez, de la Agencia Española de Protección de Datos, antes de cualquier iniciativa, "hay que hacer un análisis de los riesgos en la privacidad del nuevo mecanismo", pero también es clave "establecer las reglas del juego", es decir, que el paciente y el profesional sepan qué es lo que pueden esperar de esta herramienta.

En esta línea de pensar en el "cómo", otros expertos hablaban de proyectos como la creación de carpetas del paciente y de adaptar la misma a su portabilidad en cualquier tipo de dispositivo, y como el principal problema encontrado era el de buscar la forma de acceso a las historias clínicas de menores por parte de sus tutores legales.

La información que quiere el paciente

El otro punto de debate no era tanto el cómo se comparte, sino el qué. En este sentido, Alberto Pardo, subdirector general de Calidad del SERMAS apuntaba a la relevancia de "identificar las necesidades que tienen los pacientes", además de "adoptar el lenguaje a lo que el paciente nos pide", y contar por tanto con su colaboración. Asimismo, Manuel Escudero, subdirector General de Tecnologías de la Información del Servicio Murciano de Salud, hablaba de "buscar nuevos canales en los que la accesibilidad aumente", refiriéndose al acceso a contenidos personalizados, es decir "que lo que ofrezcamos sea realmente útil al paciente". Hilando con esta idea, Josep Solé, sales manager de InterSystem, matizaba que lo que hay que compartir "es información y no sólo datos", para aportar un mayor valor añadido.

Otra de las ideas que salían a relucir era la de compartir no sólo información personal del paciente, sino también datos sobre resultados en salud de los centros, que permitan una mejor toma de decisión por pare de los pacientes, así como información de contexto sobre la salud de la población del entorno, o sobre datos que permitan al paciente responsabilizarte en mayor medida de su salud.

Como contrapunto final, Mercedes Alfaro hacía una llamada "al sentido común", matizando que aunque tenemos que seguir avanzando, tampoco debemos de dar pasos sin meditarlos antes, ya que "muchas veces la tecnología nos está deslumbrando", y a veces se crea tecnología que finalmente ni si quiera llega a aplicarse.