En los últimos años, ha destacado la aparición de nuevas terapias avanzadas. Es el caso de los tratamientos de terapia génica y terapia celular somática. Estas terapias ofrecen nuevas estrategias terapéuticas y oportunidades para algunas enfermedades que hasta el momento carecen de tratamientos eficaces. Sin embargo, también suponen un alto coste. Es por ello que el acceso a las terapias avanzadas no siempre es sencillo.

De forma aislada, estos nuevos tratamientos pueden implicar un mayor coste por paciente que el de los fármacos tradicionales. De forma contraria, la colaboración entre industria farmacéutica y administraciones sanitarias ha generado nuevos modelos de financiación. Estos permiten conciliar el acceso a las terapias avanzadas y la estabilidad financiera de los sistemas sanitarios. Este es el camino en el que hay que perseverar para asegurar el acceso a las terapias avanzadas.

Acceso a las terapias avanzadas

El alto coste de estas terapias responde en gran medida a que inversión en I+D para su desarrollo. En el caso de los fármacos de síntesis química, estos están dirigidos a millones de pacientes. Mientras, estas terapias avanzadas están indicadas para muy pocas personas (a veces incluso unas decenas en cada país). Esto es lo que dificulta su acceso.

Esto deriva en retrasos en la disponibilidad de los medicamentos. También en desigualdades entre países de niveles de vida similares. “Y lo más importante, en pérdida de oportunidades para los pacientes”, indica Isabel Pineros, directora del Departamento de Acceso de Farmaindustria.

Por tanto, no es suficiente con negociar un precio, sino que se exigen nuevas aproximaciones en las fórmulas de financiación. Esto supone la colaboración por parte de administraciones sanitarias e industria farmacéutica. Todo para que flexibilicen el pago, las hagan asequibles y garanticen un acceso rápido.

Un ejemplo de ello es la inclusión en la prestación farmacéutica de los tratamientos CAR-T. Esta fue posible gracias al acuerdo entre la Administración y la industria farmacéutica mediante la utilización de un nuevo modelo de pago por resultados.