El continente africano parece estar conteniendo la COVID-19 por el momento. No obstante, las autoridades sanitarias y científicas advierten que la rápida expansión del coronavirus en la India demuestra el gran impacto que puede producir un virus cuando no existen recursos para su contención. En el Día de África, que se celebra el 25 de mayo, Fundación Recover y Amref Salud África se unen para desmontar los mitos que rodean a la COVID-19 en la región. Asimismo, manifiestan la necesidad de acelerar la vacunación en el continente africano por el bienestar y la salud global.

“Nos encontramos ante una de las desigualdades más flagrantes y peligrosas para la salud pública global de nuestro tiempo”, advierten ambas entidades, adheridas a la declaración de la OMS para lograr la equidad de vacunación #VaccinEquity. “Las organizaciones suscritas hacemos un llamamiento a los líderes mundiales, nacionales y locales para que aceleren la implementación equitativa de vacunas en todos los países, empezando por los trabajadores de la salud y los más vulnerables a la COVID-19”.

Dificultades de los estados africanos

Según apuntan, de seguir con el ritmo de vacunación actual, se tardaría tres años en lograr la inmunidad de grupo en el continente africano. El Dr. Githinji Gitahi, Director General Global de Amref, uno de los principales expertos en salud pública del continente africano, explica las principales dificultades. “La primera razón es la falta de disponibilidad de vacunas. A pesar del compromiso de la Alianza GAVI y COVAX, los aproximadamente 29,1 millones de dosis de la vacuna COVID-19 liberadas al continente africano hasta ahora, son insuficientes para una población de 1.300 millones de personas”. Además, cabe destacar que de los 92 países de bajos ingresos en los que se pretende mejorar el acceso a la inmunización con el mecanismo COVAX, 27 de las naciones se encuentran en África Subsahariana.

“La segunda razón es económica. Vacunar a una sola persona toma alrededor de $15, por lo que supone casi la mitad del gasto anual en atención sanitaria per cápita en un país de bajos o medianos ingresos: es necesario que se eliminen las patentes. La tercera razón radica en la vacilación de vacunación de un gran sector de la población contra las vacunas de las que no conocen lo suficiente. Creo que la aceptación de la vacuna es directamente proporcional al nivel de confianza que la gente siente hacia su gobierno”, declara el Dr. Gitahi.

La directora de Fundación Recover, Chus de la Fuente, apunta que la falta de recursos de diagnóstico impide que se conozcan los casos positivos reales y asegura que el control del virus con los actuales materiales de protección es inviable. Además, el personal sanitario es escaso en la región subsahariana, por lo que considera “prioritario ahora más que nunca mantener a todos ellos en activo”. Este nuevo desafío se suma al de otras enfermedades, como el VIH, el sarampión o la malaria, por lo que De la Fuente señala la importancia de “trabajar juntos” para acabar con la pandemia.

Mitos y realidades

Fundación Recover y Amref Salud África han desmontado algunos mitos existentes sobre la COVID-19 en el continente:

  1. En África no hay apenas casos en comparación con Europa: falso.
  2. La COVID-19 afecta menos a las personas negras: falso.
  3. El clima africano no favorece la propagación: sin demostrar.
  4. Las vacunas acabarán con la COVID-19: verdadero.