El próximo 30 de mayo se celebra el Día Mundial de la esclerosis múltiple, y desde la industria farmacéutica se ha querido recordar que la revolución farmacológica iniciada hace tres décadas ha transformado la vida de los pacientes, pero no se detiene para combatir la enfermedad neurológica más incapacitante entre los jóvenes.

Según las últimas cifras que maneja la patronal americana de la industria farmacéutica, Phrma, actualmente hay 40 medicamentos en desarrollo para tratar la esclerosis múltiple, que ofrecen una oportunidad aún mayor de transformar las opciones de tratamiento. En nuestro país, el Registro Español de Estudios Clínicos (REEC) –impulsado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps)- constata esta importante apuesta por la investigación en esta enfermedad: hay 69 ensayos clínicos en marcha en centros españoles.

Analizando estos proyectos, la investigación desde los laboratorios se ha centrado especialmente en tratar la forma progresiva de la esclerosis múltiple, la menos prevalente de los tipos que existen. Un ejemplo de esta investigación son los anticuerpos dirigidos a una proteína involucrada en esta patología que inhibe la producción de mielina, y que demuestran un potencial significativo para todos los pacientes afectados por esclerosis múltiple, incluidos los diagnosticados con la forma progresiva de la enfermedad.

Por otra parte, destaca especialmente el avance producido por los fármacos inmunomoduladores, que parecen constituir la alternativa terapéutica más eficaz de que se dispone actualmente. Estos fármacos consiguen reducir los brotes de la enfermedad en número y gravedad, y retrasan su progresión. Aunque también se trabaja en medicamentos neuroprotectores, neurorreparadores o células madre.

Como apunta el neurólogo Miguel Ángel Llaneza, jefe de la sección de Neurología del Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol y coordinador del grupo de estudio de enfermedades desmielinizantes de la Sociedad Española de Neurología (SEN), con la diversificación de los fármacos disponibles en este momento y de los que van a venir “vamos a tener fármacos nuevos sobre todo para las formas muy inflamatorias de la enfermedad y con mejores perfiles de seguridad. Yo creo que el panorama es muy alentador y que les podemos dar esperanza a nuestros pacientes”.

Aunque queda mucho por hacer en torno a la esclerosis múltiple, “el primer reto que tiene la investigación biomédica hoy es parar la enfermedad y después, además de seguir avanzando en calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos, que estén disponibles para todas las personas que padecen esclerosis múltiple”, aporta por su parte el presidente de la Plataforma Europea de Esclerosis Múltiple, Pedro Carrascal.

Pese a ello, sin duda, el reto pendiente sigue siendo lograr conocer