El tratamiento de elección para el asma es la vía inhalatoria, no obstante, antes de elegir la terapia más adecuada, es esencial que el paciente entienda la importancia de la adherencia al tratamiento y aprenda a manejar adecuadamente los inhaladores. De ello va a depender el éxito de la terapia.

En este sentido, según indica el doctor Javier Alejandre Carmona, facultativo en el centro de salud de Quintana de la Serena (Badajoz), lo primordial es establecer un círculo de cercanía con el paciente y buscar dispositivos de manejo simple que favorecerán una adecuada adherencia. “Intentar evitar el uso de cámara inhalatoria y propiciar aquellos inhaladores que le permitan ver al paciente que han tomado la medicación”, incide.

La simplicidad del tratamiento también resulta primordial a la hora de incrementar la adherencia a los tratamientos, añade el especialista. “Una manera de simplificarlo en la consulta es el uso de la terapia MART, el manejo de un único inhalador, para facilitar el manejo adecuado del mismo”.

La baja adhesión de los pacientes a los tratamientos en enfermedades crónicas constituye hoy en día un grave problema de salud de ámbito mundial. En lo que se refiere a las enfermedades respiratorias crónicas, la falta de adherencia “oscila entre el 50% y el 65%, lo que tiene un gran impacto en la morbilidad, la mortalidad, la calidad de vida y el consumo de recursos”, indica el doctor Julián Domínguez Ávila, del centro de salud Luis de Toro, en Plasencia (Cáceres). La doctora María Calderón Caro, del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, precisa que, en el caso del asma, esta horquilla varía de entre el 22% y el 78% de falta de adherencia.

Impacto clínico y económico

En asma, una pobre adhesión terapéutica se asocia a una mayor mortalidad, peor control, mayor consumo de agonistas β2 de acción corta (SABA), cambios innecesarios al alza en los escalones terapéuticos, incremento en el número de exacerbaciones, aumento de ingreso hospitalarios y, por ende, mayor coste socioeconómico, tal como asegura el doctor José María Concha Jaraba, facultativo en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.

De hecho, el elevado impacto clínico de este problema ha llevado a que las últimas ediciones de las guías de práctica clínica sobre asma como la Global Initiative for Asthma (GINA), y la GEMA enfaticen la necesidad de identificar y corregir el incumplimiento de forma activa.

Si bien es cierto, como recuerda el doctor Domínguez, que cuando se habla de adherencia terapéutica no se está apuntando de forma exclusiva al tratamiento farmacológico, sino también, y de manera fundamental, a las medidas no farmacológicas y al seguimiento de hábitos de vida saludables.

Uso correcto de los inhaladores

La terapia inhalada como tratamiento del asma tiene notables ventajas, principalmente el uso de la menor dosis sistémica y la mayor rapidez de acción. Sin embargo, requiere de la colaboración del paciente para su uso y de la formación por parte de los sanitarios. “La incorrecta utilización de esta terapia se asocia con mal control del asma y un aumento en el consumo de recursos”, resalta el doctor Domínguez.

Entre los factores relacionados con el mal uso de los dispositivos se centran en tres grandes grupos, apunta este especialista: los que tienen que ver con la falta de enseñanza o adiestramiento por parte de los sanitarios, las circunstancias personales de cada paciente (edad, género, comorbilidades, situación familiar…), y factores relacionados con el dispositivo (pasos necesarios, necesidad de recarga, sensibilidad a la humedad, portabilidad…).

Además de incidir en esos factores, “es importante dar al paciente varias opciones para que pueda elegir entre los dispositivos que los profesionales sanitarios consideramos que son los más oportunos en cada caso, teniendo siempre en cuenta las características individuales de los pacientes”, concluye el doctor Alexis Arjona Bravo, del centro salud Casar de Cáceres (Cáceres).

Herramientas para controlar la adherencia

Con el objetivo de medir la adherencia de los pacientes con asma se utilizan diferentes técnicas directas o indirectas. Entre estas últimas se puede controlar la intención de cumplir el tratamiento mediante la receta electrónica, para saber si el paciente recoge o no su medicación en la oficina de farmacia y si tiene una buena cadencia en la retirada de los inhaladores, explica este experto.

No obstante, el principal inconveniente de este método –sostiene– es que no garantiza que el paciente realmente use los fármacos. “Otro método más rudimentario, es hacer que el paciente acuda a la consulta de forma mensual y hacer conteo de las dosis del propio inhalador, siempre que disponga de esta opción el inhalador”, añade el especialista.

Por su parte, el doctor Alberto Barneto Clavijo, del servicio de Urgencias del Hospital de Mérida (Badajoz), insiste en la necesidad de interrogar al paciente acerca del uso del dispositivo, las pautas de administración, la técnica aplicada, “incluso, insistir en que pueda hacer una demostración de cómo se aplica el mismo en la propia consulta en nuestra presencia para poder corregir in situ posibles errores de aplicación”.

Algunas herramientas con las que cuentan los médicos en la consulta para ayudar a controlar el asma está el Asma Control Test (ACT) o realizar flujo espiratorio mediante Peak Flow, “ambos nos dan información más objetiva de la función pulmonar del paciente”, dice el doctor Barneto.

Test de Adherencia a los Inhaladores

Una herramienta que permite un seguimiento cercano de la adhesión a la terapia inhalatoria es el Test de Adherencia a los Inhaladores, comúnmente conocido como TAI. Este método es uno de los más utilizados por los especialistas, ya que es el único cuestionario específico para medir la adhesión a los dispositivos y se encuentra avalado por diferentes sociedades científicas. El TAI permite identificar la existencia de una inadecuada adherencia y su intensidad, y orienta acerca del patrón de incumplimiento, explica la doctora Calderón.

A juicio del doctor Arjona, “se debe pasar el TAI en cada visita oportunista que haga el paciente, ya que detectar los pacientes con baja adherencia es de vital importancia para una mala o buena evolución del asma y la posibilidad de desarrollar complicaciones futuras”.

Asimismo, la doctora Calderón subraya como pilar fundamental la inversión en la educación del paciente en aras de mejorar su calidad de vida y disminuir los costes derivados de la atención sanitaria. Por otro lado, añade que no hay que desdeñar el uso de las nuevas tecnologías que se están mostrando como aliadas en el mantenimiento de la adherencia de los pacientes. De hecho, los recordatorios electrónicos han demostrado mejorarla hasta un 22%, según sus datos”.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores: Alberto Barneto Clavijo, Alexis Arjona Bravo, Javier Alejandre Carmona, Jesús López Ávila, José María Concha Jaraba, Julián Domínguez Ávila, María Calderón Caro y María Carmen Morillas Cervel.