E.A.F., Madrid.-Pese a que en la actualidad más de 360 profesionales se dedican a la genética clínica a tiempo completo en España y realizan cada año más de 75.000 pruebas citogenéticas, la legislación española todavía no tiene reconocido esta práctica médica como especialidad. Con el apoyo de estos datos, la Asociación Española de Genética Humano (AEGH) ha vuelto a insistir en la creación de una normativa de "de forma inmediata" que regule la genética clínica como especialidad médica, para evitar que "la situación se vaya de las manos", como ha reconocido su presidenta, María Isabel Tejada.

En la Unión Europea, sólo España, junto a Bélgica y Grecia (que cambiará este año su normativa), todavía no tienen contemplado que la genética clínica sea una especialidad ni reconocida una titulación al respecto. No sucede lo mismo en otros países europeos donde ya existen programas de formación específicos en centros hospitalarios y Universidades que incluyen diversos módulos como genética humana, bioquímica genética, consejo genético, citogenética y genética clínica.

Con motivo de la celebración de la mesa redonda "La situación de la genética clínica en España a debate", Tejada insistió en la urgencia de esta regulación a través de un sistema de acreditación al menos de momento, hasta la llegada de una legislación. Este método permitiría, en su opinión, la certificación de los centros capacitados para la realización de tests genéticos y consultas de consejo genético. Asimismo, sugirió la necesidad de crear nuevas plazas para la incorporación de más profesionales en este campo y el desarrollo de programas de formación acreditados, entre otros aspectos. "La rapidez a la que avanza este campo -explicó la presidenta de la AEGH- provoca la urgencia de esta normativa y el sistema de acreditación, ya que no es conveniente esperar todo el proceso para la creación de una ley, que podría requerir varios años".

La presidenta del Comité Público y Profesional de la Sociedad Europea de Genética Humana, Ségolène Aymé, insistió, por su parte, en que los tests genéticos se solicitan con mayor frecuencia, ya que permiten pruebas predictivas para los familiares de personas afectadas y para detectar portadores de mutaciones en la población general. Dado el volumen de demanda, con dicha regulación se busca también la protección del consumidor al garantizar que un profesional con la formación adecuada sea el que lea e interprete los resultados de las pruebas.

Por su parte, Juan Cruz, secretario general de la AEGH, calificó de "aberración" el hecho de que se estén realizando test genéticos sin una consulta y consejo previos. Según los datos de esta asociación, en 2002 el número de consultas (36.000) fue claramente insuficiente con respecto al número total de test citogenéticas realizados (75.000).

La propuesta de la AEGH pretende, por otro lado, impulsar la aplicación, en la práctica clínica, de todos los descubrimientos realizados en laboratorios, ya que tal como explicó Ségolène Aymé, "al ser recogidos estos avances con entusiasmo en los medios, ello provoca un mayor interés del público por las pruebas genéticas".

Concentración de centros

En la actualidad, las unidades de genética en España ascienden a un total de 53, englobando tanto las de los centros públicos como las de los privados. De ellas, apenas una docena ofrecen una actividad completa que incluya tanto tests citogenéticos y moleculares como consultas de consejo genético.

La mayoría de estas unidades se concentran en Madrid y Barcelona, mientras que en otras comunidades como Andalucía o Castilla-La Mancha que sólo cuentan con tres o una unidad de genética, respectivamente. En este sentido, la regulación de la genética clínica permitiría mayor equidad entre las diferentes CC.AA., según se considera desde la AEGH.