Jesús Romano. Córdoba.- El presidente del Colegio de Médicos de Córdoba, uno de los representantes de la Organización Médica Colegial en el Grupo de Trabajo sobre Uso Racional del Medicamento, Jesús Aguirre, lamenta que el articulado de la nueva Ley de Cohesión y Calidad "no recoja tan específicamente" lo acordado por esta comisión sobre la prescripción de genéricos, al tiempo que se quejó de que no se contemple la posibilidad de incluir en las recetas una "casilla de no sustitución" del fármaco prescrito por el facultativo.

En una entrevista concedida a EL MEDICO INTERACTIVO, Aguirre explicó que durante el mandato de Celia Villalobos como ministra de Sanidad y Consumo "acordamos que la ley contemplara que cuando el médico prescriba un medicamento que esté por debajo del precio de referencia, el farmacéutico no pudiera dispensar otro distinto". Además, se planteó la necesidad de incluir en las recetas una casilla que el facultativo podría suscribir en caso de que, según su criterio profesional, no estimara oportuno que "se cambiara el producto" a la hora de adquirirlo en la farmacia.

La actual titular de Sanidad, Ana Pastor, "nos comunicó que admitiría todo lo pactado", prosiguió el representante de la OMC, quien matizó que, sin embargo, con la aprobación de la norma -cuyo texto ha sufrido diversas modificaciones, "todo ha quedado en agua de borrajas".

"Nos hubiera gustado que el articulado de la ley hubiera sido más preciso en este capítulo", comentó el máximo responsable de la institución médico-colegial cordobesa, quien aún se mostró esperanzado en que este aspecto quede "mejor regulado" en el desarrollo de la norma, y que "este tema vuelva a ponerse sobre la mesa en el Consejo Interterritorial".

El citado grupo de trabajo se planteó la necesidad de que "el médico tomara conciencia sobre la prescripción de genéricos, que tan sólo representan, actualmente, el 5 por ciento de los medicamentos que se recetan". Así lo indicó Jesús Aguirre, quien indicó que esta pretensión podía casar a la perfección con la necesidad de que se regulara el hecho de que se respetara la decisión del médico a la hora de prescribir un fármaco, siempre que éste estuviera por debajo del precio de referencia. A este respecto, incidió en que "nos molesta que se pueda cambiar, en determinados casos, el producto, ya que no todos los medicamentos tienen la misma equivalencia, la misma composición, los mismos estupefacientes, etcétera".

En este sentido, puso como ejemplo el desconcierto que puede generar en ciertos pacientes (como los ancianos) que "estén acostumbrados a tomarse una pastilla de un determinado color, y que el farmacéutico, cada vez, le dispense una distinta, y no me refiero sólo a cuando un médico receta por principios activos", apostilló.

Grupo Anti-intrusismo Profesional

Por otra parte, el presidente del Colegio de Médicos de Córdoba se refirió al trabajo que está realizando el recientemente constituido Grupo Anti-intrusismo Profesional de la citada entidad, que, precisamente acaba de denunciar, ante la Fiscalía de la Audiencia Provincial, a un individuo que desde 1997 ejercía la Medicina en un centro privado de la provincia sin estar en posesión del título correspondiente.

"Este grupo ha estado estudiando todos los centros de la provincia y viendo quiénes trabajan en ellos", explicó Aguirre, quien precisó que el mentado órgano descubrió que en uno de estos recintos había un trabajador cuyo número de colegiado no correspondía a su perfil, sino a la de una médico de la provincia. Tras abrir las diligencias pertinentes, se constató que la firma del secretario general del colegio que aparecía en su carné estaba presuntamente falsificada, mientras que a través de la Facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba se pudo averiguar que "este señor tan sólo había estado matriculado en primer curso de carrera", apostilló Aguirre.

En este sentido, destacó la importancia de los Colegios de Médicos en la ordenación profesional y en la salvaguarda de la profesión, como garante de calidad para los facultativos y la sociedad.