La nueva consejera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, ya ha anunciado algunas de las claves de su nuevo equipo y es que continuarán  la línea de trabajo del exconsejero Toni Comín. Igualmente, ha asegurado que  “garantizará la atención sanitaria a todos los ciudadanos”. De hecho, en declaraciones a la prensa, ha pedido al nuevo Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la derogación del RDL 16/2012 que marcó la Sanidad Pública durante el mandato del Partido Popular.

En concreto, Alba Vergés ha declarado  a los medios que “daremos asistencia sanitaria a todo el mundo, y aprovecho para decir al flamante nuevo presidente español que tiene una oportunidad para derogar el real decreto de 2012, que se cargó literalmente el carácter universal de la salud”, aunque “independientemente, en Cataluña, se garantizará la cobertura sanitaria a todo el mundo”.

A su entrada en el recinto de la Maternitat de Barcelona, la han acompañado más de 200 trabajadores que la han recibido con aplausos y dos pancartas con los lemas ‘Hola República’ y ‘Llibertat Presos Polítics’, y le han entregado un ramo de rosas amarillas.  Aprovechando este momento, la nueva consejera que ha  querido saludar a varios trabajadores,  para posteriormente asegurarles que asume la responsabilidad de formar gobierno con voluntad de servicio,  agradeciendo al exconsejero Comín su compromiso por Cataluña.

Derogación del 155

Además de estas cuestiones, Alba Vergés ha calificado de “hito muy importante” el fin de la aplicación del 155 y la intervención de la Generalitat por parte del Gobierno central, además de recordar a los políticos catalanes presos y en el extranjero, y agradecer la confianza depositada en ella a ERC y al presidente del Gobierno catalán, Quim Torra.

También ha dirigido palabras de agradecimiento a todos los trabajadores de la Sanidad Pública, por su labor para que las personas no notaran la anormalidad de las injerencias del Estado, siendo el último ejemplo la sentencia del TSJC contra la Sanidad universal.

Por último, ha iniciado una reunión de trabajo con su equipo en la Consejería sobre “cómo ha ingerido el 155 y qué ha parado”, en un período en el que el departamento ha tenido que hacer más de 25.000 declaraciones juradas para justificar gastos y reuniones.