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Las consultas de salud mental se están reorganizando para adaptarse a las nuevas necesidades. El riesgo de contagio por la COVID-19 ha obligado a realizar asistencia a distancia durante los últimos meses, y probablemente se seguirá practicando la telemedicina en el futuro, como explica a EL MÉDICO INTERACTIVO Néstor Szerman, vicepresidente de la Asociación Mundial de Patología Dual, entidad que recientemente ha celebrado el simposio digital internacional ‘Pacientes con Patología Dual en tiempo de la pandemia de COVID-19’. “Estamos alentando que las consultas nuevas sean presenciales, con todas las medidas de seguridad necesarias”, ha dicho como jefe de Servicio de Salud Mental Retiro del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y miembro de la Sociedad Española de Patología Dual.

¿Cómo está siendo el abordaje del paciente con patología dual durante esta crisis sanitaria?

Esta crisis afecta a todo el conjunto de la sociedad, como es lógico. Las personas más susceptibles y vulnerables tienen más complicaciones que las resilientes. El paciente con patología dual sufre una adicción y otro trastorno mental. La adicción es un trastorno mental, y nadie elige tener una adicción, al igual que nadie elige tener una depresión, una psicosis o una diabetes. Una persona elige beber, emborracharse o drogarse, pero no elige ser adicta. La adicción no se produce por la sustancia, sino por otros factores relacionados con características interpersonales, es decir, los factores sociales nos ponen en contacto con la sustancias (alcohol, videojuegos, etc.). Los factores personales, genéticos, otros trastornos mentales, algunos rasgos de personalidad, etc., son los que van a determinar quiénes van a tener problemas con las sustancias o con el juego.

¿Cómo están viviendo la pandemia?

Se han visto muy afectados, algunas veces porque no han conseguido la sustancia ilegal que necesitan. En otros casos han estado más controlados por sus familias y han tenido más dificultades para consumir sustancias. Estas circunstancias pueden provocar un empeoramiento de los síntomas y los trastornos mentales, como la ansiedad, la depresión, la psicosis, la impulsividad, el juego compulsivo por internet o presentar ideas de suicidio.

En el webinar internacional de la Asociación Mundial de Patología Dual ha hablado de la adicción al tabaco. ¿Ha habido un mayor consumo durante el confinamiento?

La gente que sufre trastornos mentales fuma muchísimo más que el resto de la población. Fuma más cantidad, durante más tiempo y le cuesta mucho más abandonar la adicción al tabaco. Además, se ha observado que a mayor gravedad de los trastornos mentales, mayor consumo de tabaco. La situación de agravamiento psicopatológico ha provocado un aumento del consumo y un incremento del abandono de los tratamientos para dejar de fumar.

¿Por qué las personas con trastorno mental fuman más?

Tienen el sistema colinérgico nicotínico disfuncional, lo que se manifiesta en muchos trastornos mentales. Por ejemplo, la nicotina mejora el humor y los síntomas depresivos. También mejora la cognición (la atención, la memoria, la concentración). La nicotina mejora la hostilidad… El problema es que la nicotina va dentro del tabaco.

¿Qué riesgos tienen las personas fumadoras que se contagian con la COVID-19?

Se ha observado que los pacientes grandes fumadores tienen un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad, sobre todo si tienen patologías como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Por otra parte, en París se hizo un estudio clínico controlado en el que se añadían parches de nicotina porque, posiblemente, esta sustancia podría proteger de alguna manera contra la infección del nuevo coronavirus. Por tanto, el tabaco empeora el pronóstico de la infección por COVID-19, pero la nicotina podría tener un efecto protector. Existe cierta controversia en este sentido; por ahora tenemos respuestas cambiantes y las decisiones deben estar basadas en la investigación y en la evidencia científica.

¿La financiación pública de los tratamientos para dejar de fumar ha animado a los pacientes con problemas de salud mental a dejar el hábito?

Se aprobó la financiación de la vareniclina en enero de 2020. En principio solo se podía prescribir en Atención Primaria y en los Servicios de Neumología, a pesar de que el principal problema lo tienen los pacientes con enfermedades mentales. En algunas comunidades autónomas, como Madrid, se ha cambiado este criterio y los psiquiatras ya podemos prescribir este fármaco. De hecho, tenemos un criterio un poco más amplio que otros profesionales, aunque es muy limitado el tiempo que el paciente debe tomar el tratamiento. La prescripción se puede prolongar entre tres y seis meses. Los datos apuntan a que al año de dejar el tratamiento las personas recaen en un altísimo porcentaje, sobre todo si tienen trastornos mentales.

Se habla mucho del estigma de las personas con trastorno mental.

Algo que nos ha preocupado mucho durante esta pandemia ha sido que un paciente con un problema de adicciones fuera culpabilizado y abandonado (“ya que se droga, no le vamos a atender del coronavirus”). En la medida en que volvamos a disponer de los servicios públicos adecuados, volveremos a atender a nuestros pacientes como siempre.

¿Qué cambios se producirán en las consultas de Psiquiatría?

Esperamos volver pronto a la mayor normalidad posible y disponer de todos los recursos asistenciales necesarios para los pacientes. En el Centro de Salud Mental del Gregorio Marañón estamos alentando que las consultas nuevas sean presenciales, con todas las medidas de seguridad necesarias. Si son revisiones, es preferible hacer las consultas de forma telemática o telefónica. Dejamos estas opciones a criterio del clínico y también del paciente.

En esta reconstrucción, ¿qué pediría para los servicios de salud mental?

Necesitamos cambiar que las adicciones sean entendidas como un problema de salud mental. No se trata de un problema social o de malas compañías. Por tanto, las redes de las adicciones deberían estar bajo el paraguas de la salud mental, como ya han hecho algunas comunidades autónomas, aunque con muchas dificultades y muchas barreras, como una insuficiente formación, la opinión pública, criterios morales, etc.