Un nuevo estudio advierte de la necesidad de considerar cuidadosamente la dosis de radiación en pulmón que recibirá un paciente antes de decidir qué protocolo de tomografía computarizada (TC) utilizar para obtener imágenes del tórax.

Según afirma la doctora Diana Litmanovich del Harvard Medical School en Boston, autora principal del estudio, se  encontraron las dosis más altas de radiación sobre la piel del tórax en la aplicación del protocolo estándar de la TC torácica y en el protocolo usado para evaluar la embolia pulmonar en la población general.

Según la doctora Litmanovich en este estudio se ha podido observar que la dosis de radiación se redujo en más de la mitad cuando se utilizaba el protocolo desarrollado por los autores para la evaluación de embolismo pulmonar en pacientes embarazadas o niños pequeños.

Según la doctora, la TC torácica estándar y los protocolos de la embolia pulmonar también producen una dosis altas de  radiación en pulmón. El pulmón es, en general, el órgano que recibe las dosis más altas, independientemente del protocolo, mientras que la radiación pélvica fue baja, con independencia del protocolo.

A pesar de los esfuerzos para reducir las dosis de radiación, la irradiación de tórax y pulmón sigue siendo importante, concluye Litmanovich, y añade que este estudio hace hincapié en la necesidad de tomar precauciones cuando se planean protocolos de TC.