El climaterio –concepto que engloba a la premenopausia, menopausia y posmenopausia– no debe ser considerado una limitante. Por el contrario, representa un crecimiento, porque significa saltar de una etapa a otra, aseguró la profesora de la División de Posgrado de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, Zarela Chinolla Arellano.

La especialista recordó que, así como la menarquia indica la primera regla en una mujer y con ello el inicio de la fase reproductiva, el climaterio establece la transición de la vida reproductiva a la no reproductiva. La edad de inicio del climaterio puede ser de los 40 a 45 años, pero eso se considera una forma temprana, indicó.

El seguimiento médico

Zarela Chinolla refirió que la terapia de reemplazo hormonal (estrógenos) en este proceso dependerá de los síntomas de cada una de ellas. Por ejemplo, la principal indicación es cuando se registran varios síntomas, principalmente vasomotores. Es decir, bochornos intensos, en particular, mientras se duerme, aunque es una manifestación transitoria, es molesta.

La especialista recordó a los médicos que existen factores de riesgo que pueden ser favorecidos por la terapia de reemplazo hormonal. Por ello, aseguró que no debe de olvidarse evaluar a la paciente. En ese contexto, para aquellas con antecedentes de cáncer de mama que han llegado a la menopausia no se les prescribe terapia de reemplazo hormonal, pues hay quienes por temor a sufrir ese tipo de cáncer no se apegan al tratamiento.

En tanto que advirtió que para las pacientes con problemas de insuficiencia hepática, cirrosis o algún padecimiento del hígado, tampoco se le puede prescribir esta terapia. O incluso cualquier medicamento como analgésicos o antibióticos, porque no lo metabolizarían y serían perjudiciales.

Verificar la evolución metabólica, la clave

La atención médica durante el climaterio está basada en evitar que haya algún problema, principalmente metabólico como:

  • Colesterol y triglicéridos elevados.
  • Insulinoresistencia.
  • Diabetes o trastornos cardiovasculares como hipertensión.

 

Quienes hace años tienen ese tipo de problemas de salud no son candidatas a terapia de reemplazo hormonal. Sin embargo, deben recibir asistencia médica habitual. En cambio, quienes sí se benefician de dicho tratamiento son aquellas que entran en el periodo de transición a la menopausia -a veces llamada perimenopausia- con un buen estado de salud. Y seguimiento que les proporciona el manejo adecuado de su dieta, verificar su perfil de lípidos y metabólico, además de realizar un chequeo de tiroides, porque en un gran porcentaje de mujeres disminuye la función tiroidea.

Chinolla Arellano recomendó acudir anualmente al ginecólogo para realizarse pruebas como el Papanicolaou, se tenga vida sexual o no, haya tenido hijos o no. Además de que durante la menopausia se mantenga una dieta baja en grasas saturadas, reducir el consumo de carbohidratos y, lo más importante, realizar ejercicio cardiovascular.