“Hay que aumentar las plazas MIR”, sentencia  Alex Mayer, residente de tercer año de Medicina Interna en Sabadell y Vicepresidente de la AME) (Asociación MIR de España), que fue también portavoz del comité de  huelga MIR en Cataluña. Reconoce que en teoría son personal que están en formación, entre cuatro y cinco años, en los hospitales. “Pero solo en teoría”, porque la realidad es muy diferente. “Nosotros solo tendríamos que estar formándonos, no cubriendo puestos estructurales en los hospitales”, critica.

Una realidad no derivada de la crisis por la pandemia: “la situación viene de muchos años atrás, los centros se han aprovechado del MIR como parte estructural del sistema; muchos servicios hospitalarios dependen del residente”, censura.

Sin rotaciones

La situación se ha agravado en el último año por la pandemia. “Hemos perdido rotaciones y formación porque se nos ha ubicado en servicios COVID. Además se alargó la incorporación de los residentes de primer año”, explica a EL MÉDICO INTERACTIVO. ¿Qué supuso esto para el colectivo MIR? “Se nos alargó la residencia y las condiciones se endurecieron; tuvimos más  guardias, y turnos más prolongado para cubrir a los residentes de nueva generación por llegar”.

El vicepresidente de la AME explica que este tipo de jornadas de trabajo tienen efectos fatales en el cerebro de los médicos, “el rendimiento cognitivo de los facultativos puede reducirse casi una cuarta parte”, señala. ‘Hacer guardias de 24 horas puede tener hasta consecuencias mortales, desde el agravamiento de una enfermedad, una mayor incidencia de tumores, hasta llegar al suicidio por depresión”, alerta Mayer.

Alex Mayer reivindica más plazas MiR

Alex Mayer en una de las concentraciones de los MIR en Cataluña.

Escasez de médicos

Desde la AME son conscientes de que la escasez de médicos en España es abrumadora. “Es consecuencia de las malas condiciones que se ofrecen a los residentes cuando acaban su formación”, dice.

Muchos de ellos se marchan porque el sistema, “a pesar de estar necesitado de especialistas, no  nos ofrece contratos atractivos”.  En opinión de Mayer ocurre todo lo contrario, “los médicos españoles se van al extranjero con mejores condiciones laborales. Los jefes de servicio que quieren contratar facultativos no lo hacen porque no los encuentran”, apunta.

Responsabilidad alta

Sostiene que todos los sanitarios han hecho un esfuerzo extra a lo largo de la pandemia, “pero los residentes parten de unas condiciones laborales malas”. Mayer enumera las numerosas guardias que tienen que hacer, los sueldos bajos. “El residente cobra sin guardias cerca de 16.000 euros brutos al año cuando somos unos profesionales muy cualificados”, censura. “Tenemos la carrera, nos hemos sacado el MIR y contamos con cuatro años de experiencia y un nivel de responsabilidad muy alto en los hospitales”, indica. Porque “hacemos una labor asistencial codo a codo con los adjuntos y los especialistas, pero tenemos un nivel de exigencia y de retribuciones mucho peor”.

Contratos dignos

Para el vicepresidente de la AME las administraciones sanitarias tendrían que asegurar que los médicos formados en España tuvieran unas condiciones dignas “para quedarse tras la residencia”, insiste. Sobre todo, porque al igual que sostienen los sindicatos médicos, el sistema sanitario precisa de esos médicos. “Si es así qué menos que ofrecer contratos laborales dignos”, apunta Mayer.

Está claro que hace falta aumentar plantillas de médicos adjuntos, y, por supuesto, incrementar las plazas MIR, “porque en breve se necesitarán más especialistas”, aclara. Y es que de cara a 2025 se van a producir en todo el Estado más jubilaciones que especialistas formados, “ese déficit de médicos irá a peor”.

Por eso, precisa, que hay que poner dinero para contratos mejores y aumentar el número de plazas MIR”, recalca, al tiempo que reconoce que este año se han incrementado las plazas, “pero se necesitan más”. Además, incide en que se trata de un problema estructural “que no es solo del Ministerio, sino generalizado, ya que todas las Administraciones necesitan médicos, pero ninguna hace esfuerzos para mejorar los contratos y que los  médicos no se vayan”.