Durante la pandemia las UCI subieron el número de camas hasta un 300 por ciento de su capacidad. Esto supone que en muchos centros las camas de UCRIs se han multiplicado por 4. Todo para atender el doble de casos. Así lo ha dado a conocer la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). En concreto, en un reciente documento sobre la organización de los cuidados de COVID-19.

Este documento se centra en la puesta en marcha de las Unidades de Cuidados Respiratorios Intermedios (UCRIs) en toda la geografía española. Así, ha sido elaborado por representantes de la neumología y cirugía torácica españolas. “Los contenidos desarrollados en este documento también han de considerarse como recomendaciones que los expertos de SEPAR ofrecen a las administraciones”, aporta Germán Peces Barba, vicepresidente neumólogo de SEPAR. Por ello aborda tanto en lo realizado en el momento de la fase aguda de la misma, como en su periodo de desescalada y de futuros rebrotes.

La labor de las UCRIs en pandemia

En los servicios de neumología no solo hubo una reorganización interna, sino que también dieron soporte al resto del hospital. Tuvieron que aplicar soporte respiratorio no invasivo (SRNI) tanto a pacientes con techo terapéutico como a pacientes sin techo terapéutico. Las plantas de hospitalización se han adaptado, de modo que muchas de las camas se dotaron de monitorización cardiorrespiratoria.

Por su parte, las UCRI han sido un magnífico soporte a los recursos de UCI, a veces saturados, También para ganar tiempo estabilizando al paciente hasta su ingreso en la UCI e incluso evitando la intubación orotraqueal en muchos casos. Las UCRI han logrado reducir sensiblemente las cifras de mortalidad pese a no disponer del recurso de la intubación, que es el máximo control de la mecánica respiratoria

Por último, muchos hospitales reconvirtieron una parte de las salas de hospitalización o las áreas idóneas de cada centro hospitalario. Se seleccionaron por su amplitud y disponibilidad de monitores y oxígeno. Por ejemplo, las de ictus y de Cirugía Mayor Ambulatoria pasaron a convertirse en UCRIs. Esta nueva unidad asistencial se ha convertido en una pieza clave tanto de la hospitalización como de la desescalada.