Almirall lanza en España Solaraze para el tratamiento de la queratosis actínica, una lesión que puede ser la primera etapa en el desarrollo de un cáncer de piel. Se estima que una de cada seis personas desarrollará una queratosis actínica a lo largo de su vida. Los ancianos son más propensos que los jóvenes a desarrollar queratosis actínica, debido a que la exposición acumulada de sol aumenta con la edad.

Solaraze se perfila como línea de tratamiento de lesiones múltiples y campo de cancerización de la queratosis actínica, por su eficacia demostrada y su buen perfil de tolerabilidad. El fármaco consolida la estrategia de negocio de Almirall dentro del área Dermatológica, donde la compañía es la primera farmacéutica de prescripción en Alemania y la octava en Europa.

De hecho, Solaraze ya está al alcance de médicos y pacientes en países como Alemania y Reino Unido, donde está obteniendo una excelente aceptación de la mano de Almirall. Dermatología y respiratorio, dos de la áreas clave de I+D de Almirall junto con gastrointestinal, presentan sinergias por su origen autoinmune y ejemplifican el compromiso de la empresa con la innovación.

Solaraze (diclofenaco sódico combinado con ácido hialurónico), es una formulación específica en forma de gel que contiene diclofenaco sódico al tres por ciento con ácido hialurónico como vehiculizante, con un mecanismo de acción múltiple que ayuda al sistema de defensa de la piel a destruir las células dañadas, contribuyendo así a que las células sanas las reemplacen.

Por su eficacia clínica demostrada, su buen perfil de seguridad y tolerabilidad además de su forma fácil de aplicación (directamente sobre la piel dos veces al día, durante 90 días), el fármaco facilita el cumplimiento del tratamiento por parte del paciente.