Hijos e hijas de pacientes con esquizofrenia y trastorno bipolar, que cuentan con dificultades cognitivas, muestran también algunas alteraciones cerebrales. Esa es la principal conclusión de un nuevo trabajo del del CIBER de Salud Mental (CIBERSAM).

El trabajo se ha centrado en la relación entre genética, cognición y estructuras cerebrales en niños y adolescentes con un riesgo más elevado que la población general de padecer un trastorno psicótico.  Para ello, los autores evaluaron a 160 participantes. De los mismos, 32 eran hijos de pacientes con esquizofrenia, 59 con progenitores con trastorno bipolar y 69 sanos. Todos ellos se sometieron a evaluaciones clínicas y cognitivas, genotipado y resonancia magnética estructural. Los resultados ya están publicados en Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry.

Alteraciones cerebrales y genéticas

Según explica la autora principal Isabel Valli, “dividimos a los hijos de estos pacientes dependiendo de si presentaban dificultades cognitivas importantes, intermedias o ninguna”. Así observaron que aquellos niños y adolescentes que presentaban dificultades cognitivas mostraban también alteraciones cerebrales. En concreto una menor superficie cortical total y en el córtex frontal y temporal. Unas alteraciones cerebrales que no estaban presentes en el grupo con una cognición intacta.

Además, los que contaban con mayores dificultades cognitivas mostraban un peor funcionamiento psicosocial y menores puntuaciones en el perfil poligénico de cognición. Todo ello indica un mayor riesgo genético de padecer dificultades cognitivas.

En conclusión, en este estudio se ha observado que los descendientes directos de pacientes con esquizofrenia y trastorno bipolar tienen un perfil de dificultades cognitivas heterogéneo. Es decir, que a pesar de que si se estudian todos los hijos de pacientes en grupo se concluye que tienen dificultades cognitivas, en realidad hay un subgrupo que no las tiene, un subgrupo que tiene dificultades intermedias y otro que tiene dificultades cognitivas importantes. Solo estos dos últimos grupos mostrarían alteraciones cerebrales. Por otra parte, solo el más afectado cognitivamente tendría además mayor riesgo genético de dificultades cognitivas.