Alteraciones mitocondriales podrían funcionar como posibles síntomas de rechazo en trasplante de corazón. Así lo indica una investigación del CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV). En la actualidad, el estándar mundial para diferenciar el rechazo tras un trasplante cardiaco es la biopsia endocárdica. Se trata de un método invasivo al que se someten los pacientes en varias ocasiones durante el primer año posterior al trasplante.

En concreto, investigadores del CIBERCV en el Instituto de Investigación Sanitaria La Fe) han descubierto un complejo mitocondrial, en el suero de pacientes trasplantados de corazón, que permite conocer, con una sensibilidad mayor del 95 por ciento, si existe rechazo del órgano trasplantado.

Las autoras de esta investigación han sido Estefanía Tarazón, Esther Roselló-Lletí, la investigadora predoctoral Lorena Pérez-Carrillo, y Luis Martínez-Dolz y Manuel Portolés. Todos trabajan en el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Fe. También ha colaborado Juan Carlos Triviño, de Sistemas Genómicos. El proyecto cuenta con la participación de investigadores del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela. Las principales conclusiones se han recogido en el artículo ‘Circulating mitochondrial genes detect acute cardiac allograft rejection: Role of the mitochondrial calcium uniporter complex’, publicado en American Journal of Transplantation.

Alteraciones mitocondriales

El Grupo de Investigación en Disfunción Miocárdica y Trasplante Cardiaco ha descrito el alcance del hallazgo de importantes alteraciones en el complejo mitocondrial para el transporte de calcio MCU en el suero de pacientes con rechazo celular agudo. Consiste en una serie de proteínas que regulan los niveles de calcio en la mitocondria. Así, cualquier alteración de este complejo altera el flujo de calcio, la síntesis de ATP o el transporte de electrones en la mitocondria.

Estas etapas son fundamentales para el mantenimiento energético de las células cardiacas. Estas alteraciones modifican el potencial de membrana, incluso la estructura del propio orgánulo y su capacidad para generar energía en las células del corazón, elementos esenciales para su contracción. Los cambios a nivel cardiaco, además, se reflejan en la sangre de los pacientes.

Con este descubrimiento, los autores prevén evitar el empleo de la biopsia, que se analiza histológicamente. Según han indicado, esta prueba tiene muchas limitaciones, muestra una gran variabilidad en su resultado y es poco sensible a la hora de detectar rechazo en ausencia de alteraciones histológicas. Finalmente, el equipo de investigadores ha propuesto la técnica de detección de niveles de RNA mensajeros para sustituir a la biopsia endocárdica.