Un nuevo trabajo del grupo de Investigación de Neurofarmacología Molecular de la Facultad de Biología y el Instituto de Biomedicina de la Universidad de Barcelona (IBUB) abre nuevas perspectivas para el diseño analgésicos opioides sin efectos adictivos. En concreto, el trabajo revela la estructura molecular oligomérica del complejo MOR-Gal1R. Este es un componente presente en el cerebro e implicado en los efectos analgésicos y también adictivos de determinados opioides.

El trabajo ya está publicado en la revista Pharmacological Research. En el mismo se presentan diferentes evidencias in vitro de que, en cultivos celulares, los receptores Gal1R y MOR prefieren formar complejos homodiméricos (MOR-MOR o Gal1R-Gal1R) cuando se expresan por separado. Cuando se expresan juntos, se forman complejos tetraméricos (heterotetrámeros) formados por homodímeros de ambos receptores (MOR-MOR-Gal1R-Gal1R).

Este conocimiento facilitará el diseño futuro de fármacos opioides sin efectos adictivos. El objetivo es que se puedan unir con mayor afinidad. O bien, que señalicen de forma más eficaz las vías con los homodímeros de receptores opioides que con los heterotetrámeros MOR-Gal1R.

Analgésicos opioides sin efectos adictivos

En el camino de alcanzar analgésicos opioides sin efectos adictivos ha sido clave determinar las características moleculares de esta macroestructura. No obstante, esto permitiría explicar el mecanismo molecular clave. Es decir, aquel por el que el neuropéptido galanina causa una disminución en la liberación de dopamina en el núcleo accumbens inducida por los opioides.

En concreto, se trataría de fármacos de receptores opioides μ capaces de discriminar entre los homodímeros de estos compuestos y sus heterotetrámeros con los receptores de galanina. “También se podría diseñar una estrategia que combine ligandos de opioides con ligandos de Gal1R, que se unan al heterotetrámero e inhiban la activación del sistema dopaminérgico. Por tanto, la adicción. Así, previsiblemente, estas terapias tendrán un mayor efecto analgésico. Perotambién una menor actividad adictiva”,  concluye el equipo investigador.

Cabe recordar que, en trabajos anteriores, el equipo de la Facultad de Biología y del IBUB ya había demostrado que la mayor proporción de efectos analgésicos, y no eufóricos, de la administración de metadona. Esto hace que este compuesto sea el opiáceo no adictivo más indicado para tratar el dolor crónico.