Desde diciembre de 2019, cuando se empezaron a registrar los primeros casos en Wuhan, China, se han aprendido varios aspectos que pueden ayudar a conseguir agentes terapéuticos y vacunas para hacer frente al COVID-19, según una revisión que han llevado a cabo investigadores de la CAS, una división de la Sociedad de Química Americana especializada en información científica, y que se publica en ACS Central Science Journal.

La cifra de afectados y muertos por el coronarvirus aumenta cada día. El virus responsable, conocido como SARS-CoV-2 y COVID-19, ataca principalmente el sistema respiratorio inferior y causa una neumonía viral. No obstante, también afecta a otros órganos, como el corazón, riñón, hígado, sistema nervioso central y sistema gastrointestinal.

Uno de los grandes problemas es que si no se contiene el coronavirus puede producir efectos devastadores en la población, en los sistemas de salud y en la economía global. Para ayudar con los esfuerzos de investigación destinados a conseguir terapias y vacunas para COVID-19, Cynthia Liu ha dirigido al grupo de científicos de CAS que están analizando los datos científicos publicados sobre el SARS-CoV-2 y los coronavirus relacionados.

Para elaborar dicho informe, se han revisado artículos publicados en revistas científicas relevantes relacionados con COVID-19 y SARS-CoV-2, así como las patentes que tienen que ver con coronavirus humanos.

Desde la última semana de 2019 hasta el 1 de marzo de 2020, se han publicado más de 500 artículos relacionados con el virus y siguen aumentaron constantemente semana a semana.

Los temas de los trabajos incluyeron manifestaciones clínicas, pautas de tratamiento, estructura y mecanismos virales, agentes antivirales y diagnósticos. Hasta la publicación de este artículo, se han registrado más de 500 patentes para vacunas y para agentes terapéuticos, como anticuerpos, citocinas y ácidos nucleicos, que podrían ayudar a prevenir o tratar las infecciones por coronavirus. Debido a que el SARS-CoV-2 es similar a otros coronavirus, como el SARS-CoV-1 y el MERS-CoV, los investigadores piensan que las pautas terapéuticas conseguidas previamente para estos otros virus también podrían aplicarse al SARS-CoV-2.

Visualización de datos

En esta misma línea se sitúa un estudio que se publica en Journal of Medical Virology donde se analiza y recopila información epidemiológica sobre COVID-19 proporcionada por la Universidad Johns Hopkins, la Organización Mundial de la Salud, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades en China, la Comisión Nacional de Salud y DXY.

Los autores del trabajo han hecho un análisis de los datos con visualizaciones para comprender la cantidad de casos diferentes reportados (confirmados, fallecidos y recuperados) en diferentes provincias de China y fuera de China. En general, al comienzo de un brote como este es muy importante proporcionar fácilmente información para comenzar la evaluación necesaria para comprender los riesgos y comenzar las actividades de contención.

Por eso, el citado grupo ha indicado que el modelo de visualización, como los mapas visuales y los mapas de árbol, proporciona una interfaz interactiva y visualiza todos y cada uno de los hechos que están sucediendo de manera integral.

Además, se espera que en las próximas semanas puedan seguir monitorizando los datos epidemiológicos de este brote que hemos utilizado en este estudio y de otras fuentes oficiales para que sean accesibles.