La anemia aplásica es un padecimiento raro, pero grave y puede desarrollarse a cualquier edad; puede ocurrir repentina o lentamente y empeorar con el tiempo. Se define como la producción insuficiente de células en la sangre como glóbulos blancos, rojo y plaquetas, de acuerdo con el Dr. Luis Meillón, médico especialista en Hematología, vicepresidente de la Agrupación Mexicana para el estudio de la Hematología, certificado por el Consejo Mexicano de Hematología.

Al ser una enfermedad de baja prevalencia hay poca información. Sin embargo, de acuerdo con el Dr. Carlos Vallejo, médico especialista en Hematología y jefe de Hematología y de la Unidad de Trasplante de Médula Ósea del Hospital Universitario Donostia en España, entre el 80 y el 95% de los casos registrados son idiopáticos y del 5 al 20% se atribuyen a radiaciones ionizantes, fármacos, agentes químicos y virus como la hepatitis A y B, VEB, HHV-6 y VIH.

En México se presentan 3.9 casos por millón de habitantes, siendo para la población pediátrica, una incidencia de 4.2 casos por millón y en adultos de 3.8 casos por millón siendo predominante en varones. De acuerdo con la literatura, existen dos picos de incidencia: entre los 15 y 25 años; y después de los 60 años.

Clasificación de la anemia aplásica

La anemia aplásica se puede clasificar en: no grave, grave y muy grave, y dependiendo del caso, su tratamiento puede incluir retirar agentes tóxicos para el paciente, transfusiones de sangre, antibióticos, trasplantes de células hematopoyéticas (en el que se usan células madre de un donante y que también se conoce como trasplante de células madre sanguíneas o trasplante de médula ósea).

Entre los tratamientos orales se encuentra la terapia inmunosupresora (TIS), para los pacientes con anemia aplásica grave o muy grave, que como su nombre lo dice, se usan medicamentos que suprimen la inmunidad. Otros medicamentos incluyen factores de crecimiento hematopoyéticos, agentes antineoplásicos o agentes quelantes (que eliminan el exceso de hierro del cuerpo).

Líneas terapéuticas

En cuanto a las líneas terapéuticas más innovadoras, el Dr. Kevin Nacho, médico especialista en Hematología, Gerente Médico de Hematología en Novartis Oncología, “México comparte que existen tratamientos orales que proporciona una respuesta plaquetaria pronta y sostenida, reducen la incidencia de eventos de sangrado, trabaja junto con la trombopoyetina, mejorando la calidad de vida de los pacientes y aumenta la supervivencia”.

“El megacariocito es capaz de producir las plaquetas gracias a que una citoquina llamada trombopoyetina se adhiere a su membrana, enviándole señales y así producirlas. Una proteína artificial que pertenece a los agonistas del receptor de trombopoyetina”, añade.