Especialistas anestesiólogos mexicanos identifican como poco viable la propuesta que explora el presidente Andrés Manuel López Obrador en la cual considera la sustitución del uso médico de fentanilo por otros analgésicos opioides con el fin de evitar el manejo y la distribución ilegal de esta sustancia.

Durante la conferencia presidencial matutina del pasado 15 de marzo, surge dicha propuesta a propósito de la iniciativa antidrogas en la cual Estados Unidos de América propone intervenir en el combate del tráfico de drogas dentro del territorio mexicano.

En este sentido, diversos médicos mexicanos se han manifestado a través de las redes sociales con numerosas opiniones sobre la viabilidad de la sustitución y prohibición de esta sustancia considerando las condiciones en las que laboran actualmente. En entrevista exclusiva para El Médico Interactivo México, especialistas del sector público y privado dan su opinión al respecto.

El 95 % de los procedimientos quirúrgicos usan fentanilo como anestesia

El doctor Luis Eduardo González Jiménez, médico anestesiólogo, explica que el fentanilo es un opioide sintético derivado de la morfina que se utiliza como un potente analgésico y como anestesia general en aproximadamente el 95 % de los procesos quirúrgicos.

Una de las características es que su farmacocinética es de fácil absorción en los pacientes, además de tener un gran rango de seguridad en cuanto a eventos adversos, esto aunado a la amplia experiencia que tiene el personal médico con su uso y manejo, lo que lo convierte en el más utilizado.

Por su parte el Dr. Humberto Guevara, intensivista epidemiólogo, abunda en cuanto al abanico de posibilidades de su uso, pues actúa como piedra angular en el cuidado de dolor crónico, por ejemplo, en pacientes oncológicos, además de existir opciones intravenosas, en parches dérmicos, incluso tabletas efervescentes.

¿Los opioides sustitutos serían viables en México?

De acuerdo con los especialistas, existen otros opioides con los cuales podría sustituirse su utilización de manera parcial con algunos de los derivados del fentanilo como el remifentanilo y el sufentanilo, ya que no se puede garantizar el mismo efecto en el cual se asegura un control total del estímulo doloroso en diversos procedimientos médicos.

De acuerdo con el doctor González, la codeína y la morfina se consideran fármacos de mayor control y, por lo tanto, actualmente son poco utilizados, por lo cual, la poca experiencia de su manejo por parte del personal médico podría ser un punto en contra para los pacientes.

Explica también que todos los fármacos pueden tener efectos adversos. Sin embargo, en el caso del fentanilo, la seguridad aumenta cuando se administra en un ambiente controlado.

La doctora "Erin", residente de segundo año de la especialidad en anestesiología, quien prefiere el anonimato de su declaración para evitar represalias, considera que la utilización de otros opioides es posible pero no viable económicamente, ya que aunque sí existen opciones analgésicas innovadoras que pueden ser de utilidad, sin embargo, tienen un costo que duplica o triplica el gasto que hoy genera el uso del fentanilo.

Explica además que estas otras opciones requieren una mayor cantidad de sustancia para tratar un efecto equivalente, así como la necesidad de invertir en equipo médico de infusión por su farmacocinética en la que se aplica constantemente y, de este modo, lograr que el paciente logre transitar un procedimiento son dolor.

En resumen, para sustituir el fentanilo se necesitaría invertir más en su compra, no se garantiza el mismo efecto terapéutico e incluso podríamos enfrentar un cuadro de desabasto, en el cual, el sector público podría verse seriamente afectado.

Sustitución de fentanilo requeriría actualización médica nacional y abasto garantizado

Por su parte, el doctor Gonzáles Jiménez comparte que su principal preocupación sería la poca experiencia clínica que se tiene con otros opioides en comparación con la experiencia que se tiene con el fentanilo, un fármaco que se usa de manera segura y controlada desde los años 70, pues considera indispensable hacer una capacitación o recapacitación de todos los médicos en activo para familiarizarse y experimentar con las sustancias menos comunes.

Por lo tanto, el proceso de sustitución de fentanilo podría transitar incluso por años para poder garantizar el abasto de otros opioides y el manejo adecuado del personal a través de su actualización teórica y práctica, hasta entonces no podría considerarse como una opción viable para nuestro país.

La prohibición del fentanilo no resuelve el problema

Los especialistas lamentan que el uso de este fármaco se haya desviado de su objetivo terapéutico, sin embargo, coinciden en que la medida de la sustitución y prohibición del fentanilo en México no resuelve un problema de fondo, por lo tanto el gobierno mexicano debería explorar estrategias más eficaces para combatir el uso y la distribución ilegal de ésta y otras sustancias dañinas para la salud, pues actualmente se han desmantelado laboratorios clandestinos en los cuales se produce fentanilo de manera ilegal en diversos continentes.

"En el mundo de la anestesiología ya existió una estrategia de anestesia libre de opioides (incluyendo el fentanilo), sin embargo, cayó en desuso porque en la práctica los pacientes despertaban con mucho dolor. El uso médico del fentanilo tiene singularidades que nos permiten controlar el dolor en múltiples ámbitos, para nosotros como médicos, un adecuado control del dolor es siempre un ejemplo de buenas prácticas clínicas y afortunada o desafortunadamente, en la actualidad no hay fármaco que pueda equiparar sus cualidades", finaliza el doctor Guevara.