Los anticonceptivos hormonales orales con gestágenos de segunda generación se confirman como la opción terapéutica más segura. Desde la aparición de los anticonceptivos orales en los años 50, se ha ido reduciendo poco a poco la dosis hormonal, intentando mantener siempre su eficacia y el control del ciclo.

En la actualidad, la combinación de dosis justa y equilibrada de estrógeno y gestágeno, consigue un control adecuado del ciclo, reduciendo el "spotting" (pequeños sangrados) y el sangrado intermenstrual, que en muchas ocasiones provoca la desconfianza del método y su posterior abandono. Como resultado de esta combinación nace Loette, nuevo anticonceptivo monofásico, comercializado por Wyeth, y que está indicado principalmente para nuevas usuarias.

Este nuevo anticonceptivo se compone de 20 microgramos de etinilestradiol y 100 microgramos de levonorgestrel. Esta baja dosis de etinilestradiol ha demostrado una baja incidencia de efectos adversos. Loette, además, no modifica la masa corporal, unos de los aspectos que más preocupa a las usuarias.