El citomegalovirus humano suele generar infecciones leves en personas sanas. Sin embargo, puede causar problemas graves en pacientes inmunodeprimidos con cáncer, infecciones congénitas, receptores de trasplantes y personas con otras infecciones como el VIH/Sida. En este contexto, un equipo del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha publicado una revisión científica sobre el desarrollo actual de los anticuerpos monoclonales en la infección por citomegalovirus.

Tal y como se ha publicado  en la revista Trends in Microbiology, aunque todavía hay un margen de mejora, los anticuerpos monoclonales pueden ser una alternativa efectiva para prevenir y tratar la infección por citomegalovirus. Tanto como monoterapia como en combinación con los tratamientos actuales. Por ejemplo, para lograr una protección inmunitaria completa frente a citomegalovirus, puede ser buena opción combinar anticuerpos monoclonales dirigidos a múltiples proteínas involucradas en la entrada del virus en el organismo y en su transmisión célula a célula, haciendo uso tanto de la actividad neutralizante como de la actividad no neutralizante de los anticuerpos.

Anticuerpos monoclonales en la infección por citomegalovirus

Los nuevos antivirales disponibles actualmente han mejorado el tratamiento de la infección por citomegalovirus, mejorando la prevención y limitando infecciones asociadas. Sin embargo, suelen acompañarse de efectos secundarios indeseables, como la generación de mutaciones de resistencia al tratamiento. Además, tienen un elevado coste económico.

Por ello, grupos como el que lidera la doctora Pilar Pérez-Romero en el Centro Nacional de Microbiología del ISCIII llevan años buscando nuevas alternativas terapéuticas. Una de las opciones en la que más se está trabajando es conocer más a fondo la respuesta inmunitaria generada en la infección para investigar el posible uso de anticuerpos monoclonales.

En definitiva, el equipo del ISCIII considera que las terapias basadas en anticuerpos pueden representar una herramienta adicional para el manejo clínico de la infección por citomegalovirus. Especialmente en una de las poblaciones más vulnerable como los pacientes inmunocomprometidos.

Así, la revisión publicada proporciona una síntesis de datos recientes con resultados sobre la caracterización de la respuesta humoral, mediante anticuerpos neutralizantes y no neutralizantes, y su capacidad para contribuir a controlar la infección. Además, el artículo también comenta la literatura científica reciente que duda del papel protector de la respuesta de anticuerpos, y repasa los diversos desarrollos de terapias basadas en anticuerpos monoclonales.