Los apósitos autoadhesivos de poliuretanos han demostrado ser eficaces en la reducción de las cicatrices hipertróficas antiguas después de un tratamiento de 12 semanas. Además, esa reducción fue significativamente mayor que la conseguida con láminas de silicona a las cuatro y ocho semanas de tratamiento; y mostró una mejor tolerancia por parte de los pacientes. Así lo evidencia un estudio clínico publicado en el Journal of Wound Care[i].

Las cicatrices hipertróficas y los queloides son respuestas hiperproliferativas del tejido conectivo frente a estímulos como la inflamación, la infección o los traumatismos cutáneos. Su apariencia puede ser abultada, plana, enrojecida, fibrosa… y pueden causar dolor, sensibilidad y picor, entre otras. Y un aspecto importante es el impacto funcional, psicosocial o cosmético en la persona que la tiene.

El manejo de las cicatrices está orientado a la reducción o disminución de las cicatrices. En el ensayo clínico intraindividual mencionado se evaluó la eficacia de los apósitos autoadhesivos de poliuretano frente a los parches de silicona en el tratamiento de las cicatrices hipertróficas.

Sobre el manejo de las cicatrices diferentes especialistas expondrán sus puntos de vista en la conferencia digital Lesiones por desgarro de la piel, que se celebrará el próximo 24 de junio, a las 17:30 horas.

Resultados a la cuarta y octava semanas

Para ello se estudió la evolución de cicatrices de 60 personas. Cada cicatriz en dos áreas que fueron tratadas aleatoriamente con el apósito de poliuretano y los parches de silicona. Para valorar la evolución se utilizó la escala de cicatrización de Vancouver (VSS) al inicio y a las 12 semanas; así como se observó la evolución del aspecto de la cicatriz incluyendo enrojecimiento y resultado estético del tratamiento.

El resultado fue que ambas medidas terapéuticas redujeron los signos clínicos de las cicatrices al final del estudio. No obstante, los apósitos de poliuretano redujeron de forma más pronunciada la gravedad de estos signos a la cuarta y a la octava semanas de tratamiento. Además, mostró una mejor tolerancia por parte de las personas que participaron.

Apósitos de poliuretano para prevenir

Además del tratamiento de las cicatrices, los apósitos autoadhesivos de poliuretano se han mostrado eficaces en la prevención de las cicatrices hipertróficas. En este sentido, un estudio publicado en la revista Cirugía Plástica Íbero-Latinoamericana[ii] concluye que el uso de estos apósitos aplicados, una vez finalizado el proceso de curación de la herida, disminuye el riesgo de cicatrización hipertrófica, según la prueba exacta de Fisher.

El trabajo se realizó en más de un centenar de mujeres que se sometieron a intervenciones de reducción mamaria. La mayoría fueron intervenidas mediante la técnica de cicatriz en T invertida mientras que en 12 de ellas se realizó la de cicatriz vertical.

Las pacientes se dividieron en dos grupos. A ambos, una vez curada la herida, se les aplicaron los métodos compresivos postoperatorios habituales. Posteriormente, a un grupo se le aplicó el métodos de sujeción de los bordes de la herida con material adhesivo habitual. El otro fue tratado con apósitos autoadhesivos de poliuretano Trofolastin reductor de cicatrices (TRC) para sujetar los bordes de la herida.

Presión durante 24 horas

Los resultados evidenciaron que el uso de Trofolastin reductor de cicatrices aplicado de forma preventiva en las intervenciones de cirugía de reducción mamaria una vez curada la herida quirúrgica, consigue un proceso de cicatrización significativamente más satisfactorio que los métodos habituales de aproximación de bordes y compresión.

El estudio concluye que la eficacia de los apósitos TRC se debe a que ejercen un efecto de presión y de mantenimiento de los bordes de la herida de manera constante durante las 24 horas del día. Asimismo, hace referencia a la facilidad de aplicación y de adaptación a los diferentes espacios anatómicos como principales ventajas frente a otros métodos.

Protegen de los rayos solares

Los parches de Trofolastin reductor de cicatrices están formados por apósitos de poliuretano, que contiene dos capas. Una primera capa superficial microporosa y una capa profunda formada por material acrílico que facilita su adherencia a la piel. Ninguna de ellas contiene principio activo alguno, sino que actúan mediante la presión que ejercen sobre la cicatriz y el microclima húmedo que forman en la piel favoreciéndola correcta disposición de las fibras de colágeno.

Una de las principales ventajas que se le atribuyen a este producto es que proporciona protección solar demostrada de UPF 50+, evitando las cicatrices hiperpigmentadas y el envejecimiento de la piel causado por el sol. Además, son parches impermeables que pueden permanecer fijados en la piel hasta siete días, según el tipo de cicatriz.

Referencias

[i] W. Wigger-Albert MD, M. Kuhlmann MD, D. Wilhelm MD, U. Mrowietz MD, K. Eichhorn MD, J. Ortega, A. Bredehorst, and K-P. Wilhelm MD. Efficacy of a polyurethane dressing versus a soft silicone sheet on hypertrophic scars. Journal of Wound Care 2009 18:5, 208-214. https://doi.org/10.12968/jowc.2009.18.5.42175

[ii] Bisbal, J. Efficacy of a polyurethane self-adhesive dressing in preventing hypertrophic scars. Cirugía Plástica Ibero-Latinoamericana – Vol. 37 – Nº 4 de 2011. https://dx.doi.org/10.4321/S0376-78922011000400005.