El miércoles 23 de octubre la Cámara de Diputados mexicana aprobó, en lo general y particular, el proyecto sobre la Ley de los Institutos Nacionales de Salud que dará paso a la creación del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), el cual sustituirá a la institución de salud conocida como Seguro Popular.

El objetivo de esta nueva estructura para la atención de la salud de los mexicanos es proveer y garantizar la prestación de servicios de salud gratuitos, medicamentos e insumos para aquellas personas que no cuenten con seguridad social, siguiendo el ejemplo de países como Canadá y Reino Unido.

En un comunicado de prensa lanzado el miércoles 29 de octubre por la Secretaría de Salud, se especifica que la Ley General de Salud que se aprobó en la reforma pretende proveer de servicios de salud de manera gratuita a las personas sin seguridad social, así como la creación del Fondo de Salud para el Bienestar como un Fideicomiso Público, donde los padecimientos serán atendidos sin restricciones; es decir, habrá una atención universal a todos los padecimientos que generan gastos catastróficos, incluidos todos los tipos de padecimientos oncológicos, así como los análisis clínicos, medicamentos y demás insumos requeridos para los tratamientos.

Se cubre el abastecimiento de todos los medicamentos oncológicos, incluido el Metotrexato, conforme a las disposiciones sanitarias del país, con lo cual se garantiza la calidad y efectividad del medicamento, para brindar el mejor tratamiento.

Por lo anterior, la atención médica de pacientes no será interrumpida, ya que la normatividad en proceso de aprobación por parte del Poder Legislativo prevé y garantiza la continuidad en la atención de los padecimientos que actualmente se encuentran en proceso de atención con expediente clínico.

Además, la Iniciativa de Ley contempla la ampliación del espectro de padecimientos cubiertos hasta ahora. La transición al nuevo Instituto de Salud para el Bienestar será realizada sin afectación a los servicios médicos y medicamentos que actualmente se prestan por parte de instituciones públicas y privadas, y en el marco de estas reformas se ampliarán los servicios en favor de la gente.

La aclaración fue necesaria, pues diversas asociaciones de pacientes divulgaron versiones en las que se contemplaba una supuesta suspensión de las 66 terapias cubiertas hasta ahora por el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos.