La Comisión de Salud Pública ha aprobado ampliar el grupo de personas a las que administrar la tercera dosis de la vacuna de la COVID-19. Así, las personas con trasplante de órgano sólido, los receptores de trasplante de progenitores hematopoyéticos y las personas en tratamiento con fármacos anti-CD20 se unirán el resto de las personas que forman parte del grupo 7.

Las del grupo 7 son aquellas con ciertos tratamientos inmunosupresores, de muy alto riesgo, y las residentes en centros de mayores.

La Comisión de Salud Pública, en la que se encuentran representadas todas las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad, ha seguido así las recomendaciones de la Ponencia de Vacunas, que está analizando diferentes propuestas según la evidencia disponible para ampliar los grupos.

Beneficios de una dosis adicional

Siguiendo la revisión de la Ponencia de la evidencia de los beneficios que una dosis adicional puede aportar, se vacunará con la misma a los pacientes oncohematológicos en tratamiento quimio radioterápico y aquellos con patologías de base que requieran de tratamiento inmunosupresor, entre otros.

La Comisión de Salud Pública ha acordado asimismo que la dosis adicional se ponga a las personas residentes en centros de mayores, dado su perfil de fragilidad, pluripatología y entornos cerrados.

La Ponencia de Vacunas ha trasladado a la Comisión, y así esta lo ha resaltado, que no hay que olvidar en este momento que la principal recomendación es vacunar a todas las personas mayores de 12 años que todavía no lo estén.