Uno de los temas que sigue preocupando tras los peores momentos de la pandemia es el impacto del llamado COVID persistente. Ahora un nuevo estudio podría aportar una nueva perspectiva. En concreto, se trata de un trabajo de investigadores del servicio de microbiología clínica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, perteneciente al área del CIBER de Enfermedades Respiratorias. De esta forma, se observó que una cohorte de pacientes infectados por SARS-CoV-2, que mantienen una sintomatología inespecífica varias semanas después, presentan determinaciones positivas de RNA de SARS-CoV-2 en muestras extrarrespiratorias varias semanas después.

En concreto, un 45 por ciento de los pacientes presentaban determinaciones positivas de RNA de SARS-CoV-2 en plasma más de 4 semanas después del diagnóstico. Por otra parte, algo más del 50 por ciento de los pacientes presentaban RT-PCR positiva en al menos una muestra extrarrespiratoria. Sin embargo, los investigadores no pudieron realizar secuenciación genómica completa de las muestras debido a la baja carga viral de las mismas. Tampoco pudieron realizar cultivo viral lo que habría permitido demostrar la viabilidad o no de las mismas.

Este trabajo es el primero que se documenta la persistencia de RNA de SARS-CoV-2 en muestras de plasma, orina y heces varias semanas después del diagnóstico de COVID-19. Actualmente, ya está disponible en la revista BMC Infectious Diseases.

ARN del SARS‑CoV‑2 en muestras extrarrespiratorias

En el momento actual no se ha descrito cual es el mecanismo fisiopatogénico por el cual se produce el llamado COVID persistente. Sin embargo, existen varias hipótesis. Entre ellas:  respuesta inflamatoria mantenida; disfunción inmunológica; desarrollo de auto anticuerpos; daño tisular establecido y una posible persistencia viral en reservorios.

Para buscar respuestas, los investigadores del Gregorio Marañón han evaluado una cohorte de 29 pacientes inmunocompentes que cumplían criterios de COVID persistente.  Para ello han realizado RT-PCR de SARS-CoV-2 en muestras extrarrespiratorias que pueden ser representativas de una afección sistémica. Es el caso del plasma, la orina y las heces.

A pesar de estas limitaciones los datos observados en este estudio sugieren que el virus del SARS-CoV-2 podría persistir a nivel sistémico y en reservorios como tubo digestivo durante varias semanas. Así, podría ser responsable de la sintomatología de estos pacientes. En caso de que esta hipótesis fuera cierta abriría la posibilidad de evaluar tratamientos antivirales en estos pacientes. Dado que SARS-CoV-2 es un RNA virus y sin capacidad de integración genómica, estas estrategias de tratamiento antiviral podrían teóricamente erradicar esta persistencia viral de forma similar a los éxitos obtenidos con tratamiento antiviral en la infección crónica por VHC