La Asociación Española de Bioempresas (Asebio) ha celebrado este jueves su 20 aniversario durante un encuentro en el que ha reunido a profesionales de la investigación y la innovación que han impulsado la biotecnología durante estos años, y sobre lo que han reflexionado tratando algunos de los hitos de estas investigaciones. Además, la entidad ha presentado un manifiesto en el que aboga por la inversión en I+D+i para dar mayor presencia a la ciencia y a la innovación en nuestro país a favor del bienestar social y el desarrollo económico.

Biotecnología sobre el cáncer: 20 años de investigación

Han aportado su visión al panel ‘Biotecnología sobre el cáncer: 20 años de investigación’ María Blasco, directora del CNIO, y Sandra Rodríguez Perales, jefa de Unidad de Citogenética Molecular del CNIO, expertas que han conversado sobre cómo ha evolucionado durante estos años el estudio, el tratamiento y el diagnóstico del cáncer.

El campo de María Blasco es el de los telómeros y su relación con el envejecimiento. Su grupo ha trabajado este tiempo en demostrar si el acortamiento de los telómeros causante del envejecimiento (este es el origen de la mayor parte de las enfermedades no transmisibles, el cáncer entre ellas) puede ser utilizado incluso como un biomarcador.

Por otro lado, también han desarrollado una estrategia de terapia génica, basada en la enzima telomerasa, “una especie de antídoto contra este acortamiento de los telómeros”. Ha concretado que, a través de esta estrategia terapéutica, han logrado demostrar, en animales, que la activación de esta enzima puede frenar la progresión de enfermedades como la fibrosis pulmonar. “El punto en el que estamos ahora es el de desarrollar los vectores humanos de terapia génica, y nuestro objetivo es poder lanzar una compañía spin off o convencer a alguna compañía que lleve esto al paciente”, ha detallado Blasco.

Asebio20Aniversario_ponentes_CNIO

Por su parte, Sandra Rodríguez Perales, ha incidido sobre la revolución que supuso la secuenciación del genoma humano y ha destacado en este aspecto la “revolución del sistema CRISPR” en la edición génica. Gracias a esta herramienta, “se puede cambiar cualquier nucleótido, revertir una mutación que tenga un paciente o inducir una mutación para estudiar sus consecuencias”, ha precisado.

Además, su grupo de trabajo ha desarrollado un tipo de terapia dirigida únicamente a la célula tumoral que, aunque podría eliminar varios efectos secundarios de la quimioterapia, según ha explicado, existe una “barrera al llegar a la clínica”, puesto que, por ejemplo, “no se sabe si alterando el genoma de la célula tumoral, como efecto secundario, puede alterar el genoma de una célula normal y producir como consecuencia otro tumor… Todavía queda mucho por avanzar en sistemas de entrega de las herramientas CRISPR, la eficiencia, la seguridad…, pero estamos en el camino”, ha comentado Rodríguez Perales en el contexto de la relevancia de la investigación para obtener resultados que lleguen al paciente.

Sobre la importancia de la investigación para abordar enfermedades como el cáncer, María Blasco ha hecho hincapié en que “cuanto más conocimiento tengamos sobre el cáncer, más tratamientos hay y más posibilidades terapéuticas”. Respecto a esta cuestión, la experta ha destacado que la inversión en investigación en España (1,2 por ciento) no llega a la media europea (2 por ciento), y ha defendido la “investigación de frontera” (en colaboración con otros países), ya que “es más fácil conseguir financiación”, tanto pública como privada, por lo que es importante que nuestro país cuente con centros de excelencia.

La biotecnología en los retos sociales y medioambientales del futuro

Posteriormente, el encuentro se ha centrado en ‘La biotecnología en los retos sociales y medioambientales del futuro’, con la participación de Guillermo Montoya, catedrático en la Universidad de Copenhague, quien ha compartido soluciones para una sociedad más sana. Su grupo de investigación del Center for Protein Research de la Fundación Novo Nordisk ha descrito cómo funciona a nivel molecular la nueva herramienta CRISPR-Cas12a y, a raíz de este trabajo, acaba de fundar la empresa Twelve.BIO.

Por su parte, Nora Alonso, CEO de Iden Biotecnology, ha dado su punto de vista de cómo contribuye la biotecnología a una sociedad mejor alimentada y una agricultura más sostenible. Su empresa desarrolla productos biotecnológicos (bioestimulantes y biopesticidas) que mejoran la calidad y el rendimiento de la producción agrícola.

Cristina del Campo, directora general de AINIA, un centro tecnológico que trabaja, entre otras áreas, en soluciones para el medioambiente, energía y agua, tratamiento y valorización de aguas y residuos, ha compartido cómo conseguir un planeta más limpio.

Finalmente, Olga Rué, ha debatido sobre los retos que afrontamos para conseguir una sociedad más protegida frente a infecciones. Rué es directora general de Archivel Farma. Archivel ha desarrollado una vacuna para tratar la tuberculosis y está estudiando ahora su uso para otras indicaciones.

Manifiesto por la biotecnología y las ciencias de la vida

Durante esta celebración, Asebio ha presentado el ‘Manifiesto por la biotecnología y las ciencias de la vida por una sociedad más sana, mejor alimentada y más sostenible’. En este documento la asociación hace un llamamiento a los políticos y a la sociedad en general “para que nuestro país impulse y renueve el compromiso de España con la ciencia y la innovación en áreas estratégicas con gran capacidad transformadora e impacto en la vida de las personas”.

La entidad cree necesario apoyar el I+D+I para generar crecimiento económico sostenible y empleo de calidad. En este sentido, expone cinco propuestas para impulsar la biotecnología y las ciencias de la vida en España:

  • Confianza social y política en la ciencia.
  • Construir una visión de país a través de la ciencia y la innovación como valor compartido para generar desarrollo económico y bienestar social.
  • Fortalecer el sistema de I+D+I con más y mejores inversiones públicas en I+D+I.
  • Una Estrategia Española de Biotecnología.
  • Mejorar el proceso de acceso a las innovaciones biotecnológicas de la sociedad.