Asebio ha pedido a las Administraciones públicas “un cronograma de acciones y un presupuesto” para impulsar la industria biotecnológica. Ion Arocena, director general de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), ha sido el moderador de la mesa ‘Una industria biotecnológica para la recuperación del país’. Representantes de diversas compañías del sector han participado en este encuentro de la XIV Conferencia Anual de las Plataformas Tecnológicas de Investigación Biomédica, coorganizada por Farmaindustria, Asebio, Nanomed, Fenin y Veterindustria. En esta edición, el título elegido ha sido ‘Investigación biomédica: oportunidad para el país tras la pandemia de COVID’.

Según ha dicho Arocena, el sector de la biotecnología puede ser “un vector de desarrollo industrial” para España. “Tenemos fortalezas como ecosistema, pero también algunos eslabones en la cadena de valor que son mejorables. Las empresas necesitan un impulso decidido, y es una cuestión de voluntad política y de alinear todos los agentes del sistema para dar ese necesario paso adelante”.

Como sector, las bioempresas necesitan “instrumentos y políticas específicas”, ha dicho el responsable de Asebio. “Somos un sector particular, donde la ‘empresa tractora’ puede ser una pyme (pequeña y mediana empresa). Los instrumentos financieros que necesitamos para nuestro desarrollo son diferentes a los que requieren otros sectores. Por ejemplo, los instrumentos basados en préstamos no son óptimos, necesitamos más ayudas a través de las subvenciones”.

Para englobar todas estas peticiones, Ion Arocena ha pedido el diseño de “un plan a medio y largo plazo”. “Necesitamos un plan que tenga un cronograma de acciones y un presupuesto asignado a esas acciones que queremos desarrollar para impulsar definitivamente la industrialización del sector y la generación de impacto en la economía española”.

Estrategia Nacional de Medicina Personalizada

En la misma línea, Rocío Arrollo, CEO de la empresa Amadix, ha reclamado una Estrategia Nacional de Medicina Personalizada. “Sin duda, la Medicina personalizada hace más sostenible el sistema sanitario”, ha dicho. En este punto, se ha referido a diversos países que ya han desarrollado sus respectivas estrategias nacionales de Medicina personalizada y de Medicina genómica. Estos planes suponen “un compromiso expreso” y conllevan “un presupuesto anual ambicioso de los gobiernos y sus Administraciones”.

Como ha referido, “España no está en ese punto”. “La falta de una Estrategia Nacional de Medicina de Precisión nos está restando competitividad. Los fondos europeos de recuperación suponen una gran ocasión para dotar de un presupuesto y un compromiso más amplio de la Administración. Es cierto que se ha incluido en el plan de choque, pero con un presupuesto moderado”, ha lamentado.

En su opinión, el Plan o Estrategia debe ir dirigida a “secuenciar miles o millones de personas, como han hecho en Francia, donde hay 12 plataformas de secuenciación. En Inglaterra, cuando a un niño le diagnostican un cáncer o una enfermedad rara, de forma inmediata el sistema le secuencia el genoma. España está lejos, pero tenemos una gran oportunidad de recuperar el tiempo perdido”.

La crisis sanitaria como oportunidad

José M. Escribano, socio fundador y director científico de Algenex, también ha destacado el valor de la industria farmacéutica. Además, ha analizado la repercusión positiva que la crisis sanitaria ha tenido en su empresa. “Esta pandemia ha cambiado totalmente nuestra compañía, y de forma positiva. La empresa llevaba muchos años fabricando vacunas para animales. Cuando aparece la pandemia, la compañía acelera inversiones, como la construcción de una fábrica nueva que comenzó en marzo de 2020 y se inauguró en septiembre. Contratamos más personal, siete personas nuevas para la compañía. Comenzamos a contactar con compañías farmacéuticas que estaban desarrollando alternativas a vacunas COVID basadas en proteína”.

Según el relato de Escribano, finalmente no se ha podido llevar a término la producción de ninguna vacuna, pero la experiencia ha sido muy bien valorada. “Hemos conseguido abrir puertas a nuevas posibilidades y también hemos aprendido mucho”.

Industria integrada y generadora de empleo

En su intervención, Carlos Buesa, CEO de Oryzon, ha hecho un análisis “integral” de la industria farmacéutica: “Desde la fabricación del principio activo farmacéutico hasta el desarrollo clínico y la comercialización es una industria muy integrada. Además, genera muchos puestos de trabajo”.

Entre los aspectos que España debe mejorar, ha indicado “el diseño de los fármacos de alto valor añadido”. “Hacemos unos ensayos clínicos que son muy competitivos en centros hospitalarios de primer nivel, pero los fármacos se han desarrollado fuera de España. Otras compañías extranjeras fabrican esos medicamentos, y vienen a España a hacer los estudios porque tenemos un conocimiento práctico y unos clínicos de altísimo nivel. Resultamos mucho más económicos que hacer esos mismos ensayos clínicos en Estados Unidos o en otros países”.

Medicina genética como hilo argumental del S. XXI

Por su lado, Gurutz Linazasoro, CEO de VIVEbiotech, ha apostado por la Medicina genética “como hilo argumental en el siglo XXI para el desarrollo de terapias, la mejora de los sistemas de diagnóstico y la producción de nuevos fármacos”. “La Medicina de precisión marcará el futuro, y creo que no estamos tan lejos de alcanzarlo. Necesitamos recursos, y, en este sentido, el Fondo de Recuperación Europea puede darnos un gran impulso”.