Redacción/E.P.-"El Gobierno debería invertir miles de millones de euros para lograr un mínimo en la calidad asistencial a los ancianos en España", según manifestó recientemente el presidente de la Sociedad Española de Geriatría y gerontología (SEGG), Isidoro Ruiperez, para quien, además, "es imprescindible favorecer mejoras sanitarias y sociales para equiparar esta atención a la media europea".

En opinión del presidente de la SEGG ,la mejora de estas prestaciones básicas debe hacerse con dinero público derivado de los impuestos o de las cuotas a la Seguridad Social, "aunque admite un componente de ayuda mixta a las familias". "La buena asistencia de calidad no puede ser barata", precisó.

Según este geriatra, "habría que potenciar la atención geriátrica especializada, ya que sólo uno de cada tres hospitales españoles dispone de este tipo de asistencia. mientras que está demostrado que este tipo de atención en los mayores favorece un descenso en la dependencia y un aumento de la calidad de vida de los mismos". "La asignatura más urgente en el sistema sanitario actual es favorecer la prevención de la dependencia", añadió.

Ruiperez considera, además, que las personas mayores deberían ser tratados en Atención Primaria de acuerdo con su edad, evitando cualquier tipo de discriminación.

Respecto a las demandas de tipo social, Ruiperez insistió en que habría que fomentar las políticas de atención domiciliaria, con ayudas a familiares, y aumentar los centros residenciales, que "son deficitarios en España".

En cuanto al modo de financiación de las prestaciones básicas, el experto se mostró en contra del copago, aunque señaló que los afectados deberían contribuir en función de sus necesidades y capacidades.