E.P.- Científicos de la Universidad de Melbourne (Australia) indican en la última edición de la revista The Lancet que las visitas postnatales por parte de enfermeras al hogar de las madres adolescentes y sus hijos puede mejorar la salud de los pequeños y aumentar la posibilidad de que la madre emplee métodos anticonceptivos en el futuro.

Los embarazos de adolescentes están relacionados con un bajo nivel socio-económico y poseen impactos negativos sobre la salud, tanto para la madre como para el hijo. El coste de apoyar a estas madres se estimó en Estados Unidos, hace diez años, en 21.000 millones de dólares por año.

Los autores del presente trabajo han evaluado si un servicio de visitas a domicilio después del parto, para las madres menores de 18 años, podría reducir la frecuencia de resultados neonatales adversos y mejorar el conocimiento de los anticonceptivos, la alimentación con leche materna y los programas de vacunación infantil disponibles.

En total 139 jóvenes fueron asignadas al azar a recibir cinco visitas postnatales por parte de enfermeras o ninguna intervención. Un sondeo inicial midió el conocimiento de las jóvenes madres sobre contracepción, vacunaciones infantiles y alimentación con leche materna. El efecto de las visitas al hogar se midió mediante un seguimiento de seis meses que se realizó en todas las madres que participaban en el estudio.

Se dieron pocos casos de efectos adversos en niños cuyas madres recibieron las visitas (dos comparadas con nueve en el grupo de no-intervención). Hubo, incluso, dos muertes de los niños entre las madres que no recibieron estas visitas y ambas se produjeron alrededor de las dos semanas después del nacimiento y una muerte entre las madres que recibieron las visitas a casa de las enfermeras. Las visitas aumentaron también notablemente el conocimiento que las madres tenían sobre la alimentación del bebé o los programas de vacunación infantil.