Los glucocorticoides se asocian con un mayor riesgo de infección, incluso en dosis tan bajas como 5 mg o menos al día. Estos hallazgos son significativos, ya que los glucocorticoides en dosis bajas generalmente se consideran seguros.

Los glucocorticoides son eficaces para el tratamiento de la artritis reumatoide (AR) cuando se agregan a los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME). El objetivo es el uso a corto plazo, pero hasta el 60 por ciento de los pacientes siguen tomando glucocorticoides a largo plazo, especialmente en dosis bajas.

Si bien el riesgo de infección en dosis altas está bien establecido, el riesgo con la terapia con glucocorticoides en dosis bajas es menos claro.

Investigadores de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, utilizaron datos de reclamaciones para estudiar a más de 200.000 pacientes con AR que habían estado recibiendo fármacos modificadores de la artritis reumatoide estables, incluidos productos biológicos, durante los 6 meses anteriores y luego los compararon con pacientes que no recibieron glucocorticoides.

Glucocorticoides importancia de comprender su riesgo potencial

El estudio, publicado en ‘Annals of Internal Medicine‘, incluyó una población mayor de Medicare y una población más joven, generalmente más saludable y mayoritariamente asegurada. Encontraron que los pacientes que recibían glucocorticoides en dosis más altas (más de 10 mg / día) tenían más del doble de riesgo de infección grave que los pacientes que no recibían glucocorticoides, aunque pocos pacientes tomaban estas dosis.

Según los autores del estudio, los glucocorticoides podrían seguir siendo una parte importante del tratamiento para muchos pacientes, sobre todo si otros tratamientos no controlan completamente su artritis. Pero estos hallazgos deberían ayudar a los médicos a comprender mejor su riesgo potencial.