Hay mutaciones raras en el gen CYP39A1, encargado de codificar una enzima implicada en el metabolismo y la deposición del colesterol, que podrían estar relacionadas con el desarrollo del síndrome exfoliativo y ser uno de los desencadenantes del glaucoma pseudoexfoliativo. Así lo ha puesto de relieve un estudio multicéntrico llevado a cabo en 14 países y que ha contado con la participación de la Fundación de Investigación Oftalmológica (FIO) y el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega (IOFV). El estudio, que se ha realizado sobre 20.441 pacientes reclutados a lo largo de 20 años, ha sido publicado en la prestigiosa revista internacional Journal of the American Medical Association (JAMA). Está liderado por el Profesor Chiea Chuen Khor del Instituto del Genoma de Singapur.

“El gen CYP39A1 es el encargado de codificar una enzima que interviene en el metabolismo y el transporte del colesterol. En algunos pacientes se han observado una serie de variantes raras en este gen que podríamos considerar mutaciones poco frecuentes, que provoca que la proteína se codifique con una actividad enzimática deficiente”, comenta Héctor González-Iglesias, investigador principal del grupo de Genética Ocular de Glaucoma de la FIO en el que también participan las doctoras Lydia Álvarez y Montse García.

“De esta manera, las variantes raras en la secuencia del gen CYP39A1 dan lugar a proteínas funcionalmente deficientes incapaces de realizar su actividad enzimática adecuadamente, favoreciendo que los lípidos se acumulen de manera excesiva en agregados proteicos fibrilares anómalos en la cámara anterior del ojo, provocando el aumento de tensión ocular y el consecuente glaucoma pseudoexfoliativo”, añade el investigador.

El estudio podría establecer nuevas estrategias terapéuticas

Además de contribuir a descifrar las bases moleculares del glaucoma pseudoexfoliativo, el hallazgo de estas mutaciones raras podría ayudar en el futuro a establecer nuevas dianas y estrategias terapéuticas para los pacientes con este tipo de glaucoma. De esta forma, esta investigación pone las bases para el establecimiento de nuevos enfoques terapéuticos basados en la restauración de la función deficiente del gen CYP39A1 y la posible inhibición de la acumulación de material exfoliativo en la cámara anterior del ojo.

Esta investigación se suma a otros avances realizados por la FIO en materia de genética del glaucoma. En otro estudio multicéntrico realizado en colaboración con 35 países, la Fundación contribuyó a reconocer algunas mutaciones en el gen LOX L1 (lysyl-oxidasa like protein 1), identificando algunas variantes en este mismo gen que protegen hasta 25 veces más a la persona que la porta de desarrollar glaucoma pseudoexfoliativo. Asimismo, ha desarrollado un panel de biomarcadores que ayuda a predecir el desarrollo de este tipo de glaucoma en un 80% de los casos estudiados. La investigación aún está en desarrollo.

Un millón de personas en España podrían padecer glaucoma

Alrededor de 80 millones de personas sufren glaucoma en todo el mundo y se calcula que más de un millón podría padecerlo en España. Casi la mitad de las personas que viven con esta enfermedad, una patología asintomática y sin cura, no son conscientes de ello. El glaucoma pseudoexfoliativo es una de las formas más agresivas de esta patología, que tiene especial prevalencia en la zona noreste de España (Galicia, Asturias, León y Cantabria).

“Se estima que la proporción de personas con síndrome exfoliativo sea de alrededor de un 20% en esta región geográfica, de los que un porcentaje muy elevado acabará desarrollando glaucoma pseudoexfoliativo. Esto se debe a que este tipo de glaucoma tiene una etiología con un elevado componente genético. Desde la FIO y el IOFV hemos colaborado en este estudio con la selección y reclutamiento de más de 300 pacientes, la obtención de datos clínicos, el procesamiento del ADN y la evaluación de determinadas mutaciones en genes asociados al glaucoma pseudoexfoliativo”, señala González-Iglesias.

El glaucoma supone la principal causa de ceguera junto con las cataratas, la degeneración macular asociada a la edad y la diabetes. Acudir a revisiones oftalmológicas periódicas es la única forma de prevenir las consecuencias más graves de esta enfermedad que, si bien no tiene cura, existen tratamientos que puede atrasar su avance.