Pedro Sánchez ha dado su aprobación a ampliar la inoculación de la dosis de refuerzo al personal sanitario y sociosanitario. Ante esta noticia, la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) pide homogeneidad en la dosis de refuerzo. En concreto, pide que esta se haga bajo un criterio de administración directa desde sus propias infraestructuras sanitarias.

“Estamos a tiempo de evitar incurrir en errores pasados vividos durante la emergencia sanitaria”, afirma el secretario general de ASPE, Luis Mendicuti. Así, el experto se refería a cuando Sanidad dejó en manos de cada CC. AA. la decisión de si permitir que el sector empresarial sanitario participara directamente o no del proceso de vacunación.

En este sentido, Mendicuti argumenta que la complementariedad de los recursos sanitarios públicos y del sector empresarial es una herramienta «clave» de gestión. Gracias a la misma es posible desarrollar una operatividad eficiente para integrar toda la capacidad del país en materia de salud.

Homogeneidad en la dosis de refuerzo

La decisión sobre el procedimiento de la dosis de refuerzo está sometida a debate. Primero, ante la Comisión de Salud Pública y luego ante el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud: Por ello, el sector empresarial sanitario pide coherencia para agilizar la operativa y que haya homogeneidad en la dosis de refuerzo.

Con ese objetivo, requiere de la decisión de estos organismos. En lo concerniente a sus colectivos profesionales, pide que la Administración nacional facilite las vacunas para que su inoculación se pueda realizar en sus propios centros. Esto reduciría la complejidad del proceso al evitar el desplazamiento innecesario a centros públicos. No obstante, se trata de un colectivo en todo el país de casi 140.000 personas, entre médicos y enfermeras.

Mendicuti concluye que «se puede contribuir a descongestionar los centros de atención primaria públicos”. No obstante, señala que estos están al límite de su capacidad. Todo por “unas listas de espera convertidas en un problema estructural que amenaza la atención asistencial de cientos de miles de personas”.